Políticos
“Los políticos honrados se quitan de en medio cuando cae sobre ellos la sospecha”.
Antonio Gala (1930-?), dramaturgo, poeta y novelista español.
Diputados a la venta
Faltando año y medio para que el período actual se les acabe a los diputados de la Asamblea Nacional, algunos están tratando de agarrar lo que caiga de la piñata socialista-solidaria porque de seguro ya saben que conseguir la diputación nuevamente es tan improbable como oír al Presidente de la República decir la verdad. El orteguismo tiene dinero de sobra para comprar a estos prostitutos políticos que venden su dignidad al mejor postor, demostrando con sus actitudes la falta de patriotismo y el desinterés por la gente trabajadora que aporta el dinero con que les pagan sus jugosos salarios. Pero ante todo esto me pregunto ¿quién eligió a los diputados? Dirán que fue el pueblo, pero no es cierto, al pueblo nunca se le pregunta si los candidatos a diputados les parecen bien o no, nunca sabemos qué estudios realizaron o qué capacidades tienen.
A los candidatos a diputados los eligen las cúpulas de los partidos por su grado de afinidad o de servilismo para con ellos, basta recordar que el grupito de traidores de ALN comenzó con Alemán y luego eran íntimos con Montealegre, los traidores al MRS fueron escogidos por la cúpula de ese partido y así todos los demás que aunque estén votando en contra de FSLN no lo hacen por patriotismo sino para congraciarse con sus dirigentes y así no perder la dulce vida a la que ya se acostumbraron. Deberían haber cambios para ver si es cierto que los aspirantes a diputados son patriotas, comprobada capacidad mental y moral, el salario no debería sobrepasar los US$$1,500, ser electos para un período solamente, no recibir dinero para gastar a discreción ni combustible para movilizarse, la inmunidad no les debería cubrir los delitos de malversación que muchos hacen con el dinero del pueblo, y, lo más importante: deberían ser escogidos desde los municipios y someterse a la voluntad popular. Si esto se cumpliera, valdría la pena desinfectar la chanchera para que sea habitada por personas.
Walter F. Pineda Úbeda
¡Bravo Monseñor Báez!
A través de este Diario LA PRENSA quiero hacer un reconocimiento especial a la claridad y valentía con que monseñor Silvio Báez Ortega se ha referido a las barbaridades que el señor Roberto Rivas y Daniel Ortega están cometiendo en contra del pueblo. Nuestros pastores tienen el deber y la responsabilidad de velar por el bien común de todo un pueblo y deben pronunciarse en contra de los abusos que personas, con la obligación moral de servir a ese pueblo, hacen todo lo contrario. ¡Felicitaciones monseñor Báez Ortega!
La incoherencia de vida que demuestran estos dos ciudadanos —los cuales deberían estar ya encerrados en una cárcel especial para cínicos perversos ladrones del pueblo— cada vez más está subiendo de tono. A estas alturas estos dos tontos se imaginan que nosotros — el pueblo “no presidente”—, no nos damos cuenta de lo que ocurre y estamos somnolientos. ¡Se equivocan!… ellos están convencidos que están amasando una fortuna a espaldas del pueblo, en lo oculto… mientras que lo único que realmente están amasando es un rechazo popular a punto de estallar, porque nos avasallan con sus egoísmos y caprichos.
Mari Cruz
Agradecido con el Cardenal
En estos días estamos conmemorando los 25 años en que Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando Bravo fue nombrado Cardenal por Su Santidad el Siervo de Dios Juan Pablo II.
En cierta ocasión, escuché una historia corta pero significativa. Hablaba que en el jardín del alma existen flores preciosas, de bellos colores y diversos perfumes, pero la más hermosa y con más tiernos aromas, pero a la vez la más escasa, es la flor de la gratitud.
Miguel de Cervantes, autor de Don Quijote de La Mancha decía: Es de persona bien nacida el ser agradecida.
Y es por eso que como ciudadano nicaragüense, como cristiano católico y como sacerdote quiero expresarle de manera pública mi gratitud, mi respeto inmenso y mi amor filial a quien ha sido, para mí, una figura extraordinaria. Reconozco que mi vocación sacerdotal es un llamado de Jesús, pero la figura y la personalidad de Su Eminencia Cardenal Miguel fueron decisivas no solamente cuando tomé la decisión de ingresar al Seminario, sino que ha sido una constante en mi vida. Su espíritu de acogida con los sacerdotes, su amabilidad sin límites, su comprensión, su generosidad con todos, sin exclusiones, su cercanía, su liderazgo, siempre marca los corazones.
Desde cuando era niño y monseñor Obando, como le decíamos cariñosamente en ese tiempo, antes que el amado Papa Juan Pablo II lo distinguiera como integrante del Colegio Cardenalicio, Su Eminencia ha sido para Nicaragua un verdadero regalo de Dios.
Aunque no soy sacerdote diocesano, sino que pertenezco a un instituto de vida religiosa, cuando llegó el tiempo de mi ordenación sacerdotal, en ese entonces yo vivía en Colombia, me comuniqué con Su Eminencia, y le pedí que fuera él quien me impusiera sus manos y me consagrara presbítero de la Iglesia católica.
El señor Cardenal amablemente accedió y me siento feliz por eso. La ordenación fue en mi pueblo de La Concepción, Masaya, un 4 de diciembre de 1991. Aunque actualmente somos varios los sacerdotes que hemos brotado de este pueblo concheño, católico y mariano, esta ordenación presbiteral ha sido hasta el momento la única que se ha realizado en mi pueblo. Gracias amado cardenal Miguel.
A los pocos años regresé a Nicaragua, siendo integrante de mi comunidad religiosa. Allí estuvo el señor Cardenal nuevamente con sus paternales brazos abiertos para escuchar los proyectos que Jesús ponía en mi corazón. Fue el señor cardenal Miguel quien creó la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, en Carazo, el lugar donde he venido trabajando desde hace una década y su visita al centro de espiritualidad Eudista Betania, fue algo extraordinario hace varios años, cuando más de diez mil personas lo recibimos en medio de cantos, ovaciones, vivas y al son de las marimbas y los chicheros.
Suplico al buen Dios y a la Santísima Virgen María Auxiliadora lo continúen bendiciendo. Viva el cardenal Miguel.
Padre Neguib Eslaquit
Sacerdote Eudista
Perdido y hallado
No hace mucho presencié en un supermercado un hecho que me llamó la atención: una señora un poco mayor que iba acompañada de su marido, perdió el monedero de mano con toda la documentación y bastante dinero. Al llegar a la caja se dio cuenta de ello y empezó a lamentarse visiblemente. Salió a la calle para ver si podía seguir el rastro del camino que había hecho, y cuál fue su sorpresa al encontrarse con un señor también mayor que al verla, se dio cuenta de lo que le pasaba y le devolvió su monedero.
Ese señor le dijo que lo había encontrado cerca de la entrada y estaba esperando a ver si salía alguien con la cara demudada. La reacción de la mujer fue ponerse a llorar de emoción y después, de tan agradecida que estaba, le dio un beso al benefactor.
Entre las personas que se pararon a mirar la escena, había una chica joven cerca de mí que dijo en voz baja: “Si me la hubiera encontrado yo, me la hubiera quedado”. Me quedé un poco perpleja y le contesté: “Pues a mí, si hubiera perdido el monedero, también me hubiera gustado que me lo devolvieran, y este señor, no ha hecho más que hacer lo que le hubiera gustado que hicieran con él si se hubiera encontrado en esas circunstancias; además, seguro que se ha quedado con la conciencia tranquila y la gran satisfacción de haber obrado con honradez”.
Me parece importante no olvidar que existen unos principios fundamentales de convivencia humana, que hacen que la vida de las personas sea mucho más agradable.
Isabel Costa Espluga
El VIH Sida
El pasado 22 de mayo, Caritas Diocesana de Estelí junto con los estudiantes de la Academia Pedagógica San Pablo Apóstol se solidarizaron con las personas que conviven con el VIH/Sida. Los jóvenes estudiantes provenientes de los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia con diversos números culturales, mostraron su simpatía y solidaridad para con las personas que sufren de esta pandemia.
En esta actividad se hizo hincapié en la práctica de la abstinencia y fidelidad como valores que deben retomarse para hacer frente y evitar esta enfermedad. Caritas ha demostrado que la Iglesia católica se solidariza y acompaña con amor a los hermanos que portan este virus.
Javier Antonio Borge Alaniz
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