María José Ocarina ha roto los esquemas tradicionales que etiquetan a las mujeres, y ha demostrado que no existen límites para el talento y la dedicación. Es una de las pocas mujeres nicaragüenses que toca la marimba y la batería a nivel profesional, así como el cajón, los bongós y las congas.
Siempre ha sido una aficionada a la música. Desde que tiene uso de razón, María José sembraba palitos en el suelo y les colocaba porras de la cocina que le servían como platos. Hoy, María José ha viajado a países como Argentina, Honduras, México e Italia para participar en diversos conciertos. Ha tocado con grandes artistas como Katia Cardenal, Los Mejía Godoy y Perrozompopo, y con bandas como el Río Infinito y la Orquesta Papaya.
¿Cuáles son tus orígenes?
Soy de Masaya y mis padres son bailarines de folclor. Crecí vinculada a la música y a los 6 años comencé a recibir clases de marimba de arco. Recuerdo que me hice amiga de muchos marimberos de Masaya porque en los ensayos me iba a ver cómo tocaban, para aprender sus técnicas y conocer otros estilos.
¿Cuál es tu trayectoria musical?
Yo empecé a tomar la música más en serio cuando entré a la universidad y me integré al grupo de danza y música de la UAM. Cuando salgo de la universidad trabajo con Juan Solórzano y grabo un disco llamado Jalando la Carreta . Posteriormente me integro al grupo La Papaya, participo en una propuesta musical con Marta Baltodano y comparto escenario con Elsa Basil. Me integro al grupo Río Infinito y empiezo a trabajar con Katia Cardenal. Participo en la gira Mariposa de Alas Rotas y en la grabación del disco La Misa Campesina .
¿Un músico puede vivir de su profesión en Nicaragua?
Al menos en mi caso sí se puede, pero se tienen que tener propuestas diferentes que capten la atención de la gente. Yo vivo de la música desde hace 3 años y no me arrepiento, la música es mi vida, pero reconozco que ha sido difícil. Me he tenido que reinventar, hacer cosas fuera de lo común.
¿Cuál es el secreto de tu éxito?
Salirme de lo establecido. El hecho de ser mujer y tocar instrumentos que sólo aprenden los varones le llama la atención a la gente. Muchas personas me van a ver sólo para saber si soy capaz de tocar, pero eso me incentiva a ser mejor. Además, muchas personas se sienten a gusto con mi manera de tocar, porque cuando yo subo al escenario me entrego por completo al público. Es como si entrara a otra dimensión, y esa pasión, ese amor y esas ganas se reflejan, y la gente lo percibe.
¿Qué se siente ser una de las pocas mujeres nicaragüenses que toca la marimba?
A mí me da miedo porque es una responsabilidad muy grande. Cuando voy al extranjero sé que tengo que representar a Nicaragua y hasta se me paran los pelos. Además, tengo que ir preparada para las preguntas del público y mis colegas, porque para nosotros una marimba es algo normal, pero en el extranjero llama mucho la atención.
¿Tenés alguna anécdota para compartir?
Varias, pero dos de las que recuerdo ocurrió en el festival de danza en Italia. Yo estaba tocando la marimba y de pronto se cayó la parte de abajo que sirve como soporte. La marimba casi se va al suelo, pero yo logré subirla con el pie y sostenerla, hasta que terminé de tocar toda la pieza. En ese mismo festival montaron una danza donde se tiran banderas, y cuando uno de los bailarines tiró una bandera, cayó directamente en uno de los tubos de la marimba y lo partió.
¿Alguna vez te has sentido discriminada?
Sí. Yo sé que la mayoría de gente confía más en un batero que en una batera, o en un marimbero más que en una marimbera, por eso muchos me van a ver para comprobar si puedo tocar de verdad, siempre hay duda porque soy mujer. Recuerdo que una vez alguien que quiero mucho me dijo que yo nunca iba a tocar como marimbero, porque era mujer y no tenía la fuerza física. Eso me dolió mucho, porque la marimba no es cosa de fuerza, sino de talento, emoción y compromiso. Pero me alegra haber demostrado que nada es imposible.
¿Cuáles son tus proyectos futuros?
Estoy trabajando en la grabación de un disco con un grupo llamado La Cegua . Es un grupo de rock alternativo que trabaja diversos temas como el amor y la protección del medio ambiente. Hacemos una fusión de música tradicional con música contemporánea. Yo toco la batería y la marimba.
Último libro que leiste: Tambor olvidado
Última película que viste : La Yuma
Dulce o salado: Dulce
Te alegra: Compartir con mis amigos y sentir el cariño de la gente.
Te molesta: La hipocresía.
Tus virtudes:Ser paciente,alegre, sencilla, práctica
Tus defectos:Ser terca, despistaday pesimista a ratos
Te defines como:Una mujer qque procura hacer bien su trabajo y romper con lo establecido.
Escritor favorito:Federico García Lorca
Filme favorito:La vida es bella
Ver en la versión impresa las páginas: 9 B