CORRESPONSAL/ ESTELÍ
La droga es un mal que se está apoderando poco a poco de los centros de estudios en la ciudad de Estelí. Los expendedores de estupefacientes corrompen a la juventud y a la niñez con tal de aumentar sus ingresos.
La Policía de Estelí advirtió que cerca de la escuela Salomón Ibarra, ubicada en la zona oeste de la ciudad, existen algunos expendios connotados de droga que han adquirido nuevas formas de operar con el fin de evitar ser capturados in fraganti.
El jefe del área Antidrogas de la Policía en Estelí, capitán Alfonso Ruiz Pérez, dijo que los distribuidores y expendedores “riegan” la droga inmediatamente después de recibirla y buscan a personas que se encarguen de negociarla.
La estrategia es distribuir la droga apenas la tienen, lo que permite a los traficantes no tener nada en sus casas cuando la Policía realiza allanamientos.
DENUNCIAN SOBRESALIDA DE NIÑOS
En el caso de la escuela Salomón Ibarra, Ruiz informó que recibieron una denuncia de parte de las autoridades educativas sobre la salida sin autorización de unos niños que fueron llevados por una persona mayor a orillas de una poza, en el río Estelí.
Eran tres o cuatro niñas y niños que en vez de entrar a clases, se fueron a esa poza inducidos por una persona que presuntamente tiene vínculos con la droga, informó el jefe del área Antinarcóticos de la Policía.
Por su parte, la directora de la escuela Salomón Ibarra, Digna Mara Soriano Monge, confirmó que los niños no entraron a clases y se fueron a orillas del río, sin embargo aclaró que llamaron a los padres de familia para que constataran donde estaban sus hijos.
La Policía dijo desconocer la razón por la que los menores fueron llevados a dicho lugar y solamente pueden suponer que es un proceso para entrar en confianza con los infantes, “sin embargo no se pueden comprobar las intenciones”, agregaron las autoridades policiales.
EXPENDEDORES EN EL BARRIO LA UNIÓN
La profesora Soriano dijo no saber si hay expendios de droga cerca de la escuela, aunque reconoció que mucho se habla sobre la existencia de vendedores de estupefacientes que están instalados en el barrio La Unión, donde se encuentra el centro de estudio.
Soriano agregó que están aumentando las coordinaciones con la Policía y mantienen buenas relaciones con el jefe de sector, quien los visita constantemente.
Por otra parte, la delegada del Ministerio de Educación (Mined) en el municipio de Estelí, Melania Peralta, también se refirió al incremento de la seguridad en la escuela Salomón Ibarra, donde hace un par de semanas iniciaron sus clases un buen grupo de estudiantes de quinto año de secundaria, mientras otros grupos de cuarto esperan ser trasladados para que continúen sus clases hasta que sea terminada la construcción de su centro, el Instituto Reino de Suecia.
Manifestó que se reunieron con los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) y la Policía para garantizar la seguridad de todos los estudiantes en el Salomón Ibarra.
ATENTOS A SEÑALES
Otro centro de estudio que ha recibido especial atención por parte de la Policía es el Instituto Guillermo Cano, conocido popularmente como “La Anexa”, donde en años anteriores algunos sujetos, supuestos expendedores de droga, merodeaban el lugar, aprovechando actividades escolares que se hicieron en algunas ocasiones para recolectar fondos.
El capitán Abel Herrera, asistente de la jefatura departamental de la Policía en Estelí, pidió a los padres de familia estar atentos a las señales de alerta que puedan descubrir en sus hijos.
“Es una alerta a los padres de familia porque los expendedores están utilizando a los chavalos y chavalas. Los padres deben estar atentos si les miran dinero que nos les dan, prendas y celulares caros que es lo común entre personas que andan en malos pasos”, dijo Herrera.
Además pidió a los padres de familia que estén pendientes con las amistades de sus hijos, sobre todo si hablan con personas mayores.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,6 A