Es una “Reinita castaña”, dijo el ecólogo que sostenía en su puño uno de los dos pájaros café y amarillo que cayeron en la red que, con fines de estudio, se colgó en el sendero Los Coyotes del volcán Masaya, donde ayer se celebró el Día Internacional de la Biodiversidad.
La “Reinita castaña” es una de las aves que circulan en el bosque que conforman el Parque Nacional Volcán Masaya, explicó el ecólogo José Zolotoff al grupo de estudiantes que lo seguía.
Subidos en las ramas o escondidos en el follaje verde, se escuchaba el canto de los pájaros de los que hablaba Zolotoff. “Ésa es una urraca”, comentó, pero también a lo largo del trayecto se escucharon saltapiñuelas y cenzontles y se vieron colibríes y guardabarrancos.
“¿Y eso que se oye ahorita?”, preguntó una estudiante de Antropología de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua).
“Eso es un sapo”, dijo el ecólogo que lideraba el recorrido de aves ayer en los senderos del volcán, donde también hubo recorridos para identificar reptiles, mamíferos, así como la flora particular de un bosque seco.
Con estos recorridos cerró el Foro de Biodiversidad que arrancó el jueves pasado en la UNAN-Managua y en el que participaron varias organizaciones y estudiantes de carreras diversas como Antropología, Biología y Filología y Comunicación, entre otras.
Durante el foro y los recorridos, los expertos procuraron el acercamiento entre los futuros profesionales y la naturaleza que permanece amenazada por el hombre.
“En la trampa cayó una rata”, dijo uno de los guardabosques del volcán Masaya. La trampa no era más que una caja metálica con unos huecos por donde se miraban las pezuñas del roedor.
Otro de los guardabosques encontró una chatilla, una víbora parienta de las boas, que por unos minutos se resbaló como el aceite por las manos de los estudiantes.
SITUACIÓN ALARMANTE
Organizaciones como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) han dicho que existen más de 500 mil especies de animales en peligro de extinción, de las cuales un 12 por ciento son pájaros y un 23 por ciento son mamíferos.
Según la UICN la situación también es alarmante para la flora. Con el fin de sensibilizar a la población el 2010 fue declarado el Año Internacional de la Biodiversidad.
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