Con par de goles del argentino Diego Milito, el Inter de Milán derrotó ayer 2-0 al Bayern de Múnich, en la final de la Liga de Campeones que se disputó en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid. “El Príncipe” Milito, con sus goles en sendos contraataques, fue el héroe de un encuentro que fue de menos a más y con el que el Inter ganó su primera Liga de Campeones desde que en 1965 ganara la entonces Copa de Europa. Milito, que defenderá la camiseta albiceleste en el próximo Mundial de Sudáfrica, fue una pesadilla para la defensa del Bayern.
LA PRENSA/AFP/DDP/SASCHA SCHUERMANN