Sam Miller, prominente empresario de la comunidad judía de Cleveland, pronunció un discurso que luego retomó la publicación The Buckeye Bulletin (1890 Northwest Blvd., Suite 210, Columbus, OH, 43212, Estados Unidos) y en cuestión de días fue reproducido en decenas de revistas, diarios, radio, televisión, blogs, portales judíos, católicos y protestantes. El discurso de Miller (que —obviamente— no es católico) censuró la forma escandalosa con la que algunos medios han tratado el tema de la pedofilia que tanto ha herido a los católicos de ese país (y de otros países), afirmando que a pesar de los ataques los católicos deben estar muy orgullosos de su Iglesia. Miller dijo que la Iglesia católica es una de las más valiosas instituciones en los Estados Unidos y reveló datos interesantes.
La Iglesia católica educa a 2.6 millones de estudiantes costándole 10 mil millones de dólares y ahorrándole a los contribuyentes 18 mil millones de dólares. 92 por ciento de sus estudiantes terminan la universidad sin costarle nada al Tío Sam. Cuenta con 230 Colleges y Universidades en los Estados Unidos con 700,000 estudiantes. Tiene 637 hospitales no lucrativos en los cuales se atiende a 1 de cada 5 personas que requieren de esos servicios en aquel país (no sólo católicos).
Pero algunos medios, dice Sam Miller, están ensañados tratando de denigrar totalmente a la Iglesia católica en los Estados Unidos. La han culpado de la existencia de la pedofilia, lo cual es igual de irresponsable que culpar del adulterio a la institución del matrimonio. Problemas vinculados al sexo se dan, no sólo en otras iglesias, sino también en otros ambientes; y el error de no denunciarlo es común entre miembros de una misma comunidad, cualquiera que fuere. Sin querer denigrar a los hermanos separados, lo cual sería igualmente injusto, y sólo por la necesidad de ilustrar el punto, cito estos datos revelados por Miller: 12 por ciento de 300 miembros del clero protestante encuestados admitieron haber tenido relaciones sexuales con algún feligrés; 38 por ciento reconoció algún otro tipo de relaciones sexuales indebidas. En un estudio llevado a cabo por la UMCH (siglas de una importante iglesia protestante en los Estados Unidos), 41.8 por ciento de las mujeres con cargos en la Iglesia reportó abusos o acoso sexual y 17 por ciento de las mujeres feligreses en general dijeron haber sufrido acoso sexual de algunos pastores (que no refleja —aclaro— el comportamiento de la mayoría). Sólo el 1.7 por ciento del clero católico ha sido encontrado culpable de pedofilia, en comparación con un porcentaje bastante más alto de los ministros protestantes que han sido encontrados culpables de lo mismo, pero casi nunca los medios se ocuparon de ello. Éste no es un problema “de los católicos”, afirmó el prominente empresario judío.
Dijo Sam Miller: “La Iglesia católica se encuentra sangrando de heridas auto-infringidas. Ustedes han sido dañados por un pequeño número de sacerdotes desviados quienes probablemente han sido ya arrancados. Caminen con sus hombros rectos y su frente en alto. Siéntanse orgullosos de ser miembros de la institución no gubernamental más importante y prestigiosa de los Estados Unidos. Y luego recuerden lo que dijo el profeta Jeremías… ‘Permanezcan en los caminos, y busquen y pregunten por las rutas ancestrales donde se encuentra el bien y caminen por ellas, y encuentren descanso a sus almas’. Defiendan su fe con orgullo y reverencia y comprendan todo el bien que su religión hace por tantas personas de diferentes religiones. ¡Siéntanse orgullosos de ser católicos!
El autor es abogado y periodista
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