Nicaragua, estado de desecho

Por Silvio Avilés Gallo

Los últimos acontecimientos en Nicaragua vienen a confirmar una triste realidad: la democracia ha dejado de existir y ha cedido su lugar a un régimen caracterizado por el autoritarismo en todos los niveles de gobierno. Desde el 10 de enero de 2007 el país ha retrocedido a pasos agigantados por la ruta del caudillismo, la corrupción, el cinismo descarado y la violencia institucionalizada.

Con un desfase de más de dos siglos, renace en Nicaragua el absolutismo al que puso fin la Revolución Francesa en 1789 y el émulo de Luis XIV, parafraseando su dogma “el Estado soy yo”, afirma, con toda desfachatez, “el pueblo soy yo” y se arroga facultades que sólo a la totalidad de pueblo corresponden.

El descaro ha llegado a tal extremo que los magistrados (amaestrados) de la Corte Suprema de Justicia intervienen abiertamente y sin tapujos en las atribuciones de los otros poderes del Estado. Pasando por encima de la Constitución y las propias leyes del Poder Judicial, desconocen la facultad exclusiva de la Asamblea Nacional y han pretendido esta vez despojar de la inmunidad a un grupo de parlamentarios, como antes se atribuyeron la decisión de modificar arbitrariamente la Constitución para favorecer las pretensiones autoritarias y continuistas del titular del Ejecutivo. Sólo en un país como Nicaragua puede presenciarse el lamentable espectáculo de ver a magistrados sandinistas encabezar una manifestación de turbaleros maleantes y terroristas para atacar a morterazos el hotel donde sesionaban diputados opositores, mientras las supuestas fuerzas del orden observaban impasiblemente los desmanes de los frentistas.

Los nicaragüenses han sido abandonados a su suerte, ante la indiferencia cómplice de organismos internacionales, como la OEA, que presuntamente tiene la misión de velar por el respeto de los derechos humanos y actuar prontamente cuando la institucionalidad democrática está en riesgo. En el caso de la crisis de Honduras, como se trataba de un protegido del dictador venezolano, la organización regional, con su Secretario General a la cabeza, se movilizó prestamente para expulsar a Honduras de su seno. A estas alturas, cuando el pueblo hondureño eligió libre y democráticamente a sus autoridades, varios gobiernos que siguen las directrices chavistas todavía se niegan a aceptar al gobierno del presidente Lobo Sosa y pretenden el regreso del aprendiz de dictador Zelaya al poder.

El pueblo que no defiende ni lucha por sus derechos termina subyugado por la opresión y es presa fácil de la voracidad del tirano de turno. Ante la falta de patriotismo de la ciudadanía, el Estado de Derecho se ha transformado en Estado de Desecho. Nicaragua ha dejado de ser República.

El autor es diplomático nicaragüense en retiro

COMENTARIOS

  1. andres
    Hace 16 años

    Realmente es una verdad, en nicaragua la democracia dejo de existir, tanto cuando se entablo el gobierno de Aleman como el de Ortega,eso no se tiene que discutir, dos elementos que realmente estan demostrando la ambicion al poder, no para servir a nicaragua, mas bien es para servirse descaradamente, la corrupcion ya existia, leyes que realmente solo han beneficiado a los que estan en el poser y no han beneficiado al pueblo de nicaragua, !!!hasta cuando despertaran de la realidad??

  2. Irrespeto al voto del pueblo
    Hace 16 años

    Tremenda verdad por fin tenemos personas que dicen lo que realmente es sin tapujos.
    Y todo por el caudillismo que en 187 anos engana al pueblo con sus elecciones antidemocraticas y de irrespeto total al voto del pueblo de elecciones primarias partidarias.

  3. Nica hastiado de sandinistas
    Hace 16 años

    Felicidades Don Silvio por tan valiente documento, ojalá más nicaragüenses nos pronunciemos y denunciemos esta desgracia de gobierno que tenemos. Discrepo que hemos sido abandonados a nuestra suerte, pues el Sr. Insulza es un accidente de corrupción que estoy seguro pronto será corregido, el mundo democrático es serio y respetuoso, pero está pendiente de Nicaragua.

  4. Roberto Escobedo Caicedo
    Hace 16 años

    El Doctor Silvio Aviléz Gallo se ha apuntado 100 puntos a su favor, llamando Estado de Desecho al antiguo Estado de Derecho de Nicaragua. Todo esto tiene su origen desde el momento mismo que los «dirigentes» políticos de la contra, los Calero Portocarrero, Robelo Callejas, Morales Carazo, etc., pactaron con el Estado Mayor del Ejército Popular Sandinista y Antonio Lacayo. Desmovilizaron los efectivos de la Resistencia, dejando al FSLN con su aparato de terror intacto. Comenzó Estado de Dese

  5. marisela vanegas
    Hace 16 años

    la verdad estoy mu triste con lo que pasa en Nicaragua la pobreza invade cada dia mas ese pequeno pais gracias a los delincuentes que han subido al poder, no entiendo como la gente logra creer esa palabreria que dicen cuando son las elecciones sabiendo perfectamente que «LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO» y que ELLOS jamas mostraron, muestran, ni mostraran echos por que» no pueden hacer algo que no quieren»

  6. Hace 16 años

    Es parte de la censura solo dar espacio para 500 teclazos?? Asi no se puede opinar pues las ideas no se pueden desarrollar por falta de espacio. Por eso yo casi ya no comento en La Prensa.

  7. fultp
    Hace 16 años

    Excelente reflexion la del Lic. Silvio Aviles. Definitivamente que los politicastros han llevado a Nicaragua ser un estado de desecho que denbe causarnos indignación.
    Pronto veremos nuevamente como los diputados mercenarios venderan sus votos para que Daniel Ortega y Arnoldo Aleman sean los proximos candidatos a elecciones nacionales. La corrupción no tiene parangones vamos ver la consolidación de la actual dictadura del «proletariado» que los danielistas utilizan como manpara para enriquece

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