BRUSELAS/EFE
Unos tres mil alumnos de varios centros educativos de la ciudad de Gosselies (sur de Bélgica) fueron evacuados hoy, debido a las emanaciones tóxicas procedentes de la canalización de las aguas residuales de una fábrica cercana, informaron las autoridades.
Un fuerte olor a gas y un aumento del volumen de la canalización hicieron saltar las alertas, que obligaron a cerrar dos institutos de secundaria, un centro de primaria y una guardería, al tiempo que varios alumnos se quejaban de dolores de cabeza.
El primer análisis de los especialistas apunta a que en las aguas de la canalización de residuos de la vecina fábrica de Caterpillar, que pasa junto a las escuelas, había amoníaco y sulfuro de hidrógeno.
Un portavoz de la compañía citado por medios belgas reconoció que la canalización de la que salían las emanaciones es la que procede de la fábrica, pero aseguró que la planta filtra todas sus aguas residuales, aunque ha interrumpido los vertidos tras conocerse el problema.
Los bomberos acordonaron la zona y saturaron la canalización con agua para reducir la concentración de las sustancias tóxicas, mientras se investiga el origen del problema.