Aunque oficialmente ayer convocaron a un congreso extraordinario para elegir a cinco de los ocho directivos del Colegio de Periodistas de Nicaragua (CPN), cargos que han quedado vacíos por renuncias, las diferencias de criterio y la falta de comunicación entre los colegiados llevan a esa organización a un virtual desmantelamiento.
Incluso, un sector de sus miembros, entre ellos Marlon Salinas, amenaza con solicitar la intervención del Gobierno, para “hacer caminar mejor” al colegio.
Cuatro de los cinco directivos que han renunciado por causa del supuesto autoritarismo del presidente Leonel Laguna, aduciendo que el Comité de Ética no cumplía con su deber de convocar al congreso extraordinario, anunciaron que ellos harán la convocatoria.
GONZÁLEZ QUIERE RENUNCIAR
Tres directivos que permanecen en el cargo, algunos presidentes de sedes departamentales y la presidenta del Comité de Ética, la diputada sandinista Martha Marina González, quienes se reunieron ayer, expresaron su desacuerdo con otros que convocaron al congreso para el 13 de junio, en nombre del Comité de Ética.
González dijo que le molestó que “alguien se haya adelantado” a hacer la convocatoria, porque en ese momento apenas se discutía el tema.
La diputada confesó que contemplaba renunciar al Comité de Ética del CPN, porque la convocatoria era ilegal al carecer de las firmas de los miembros del comité. Sin embargo, después de discutir por varias horas, los directivos decidieron oficializar la convocatoria, pero la trasladaron para el 20 de junio.
Leonel Laguna considera que “intereses personales” empujan a algunos “a hacer locuras”, ya que el Migob no tiene competencia en el CPN, porque éste no es organismo no gubernamental (ONG).
Informó que ya prepararon la agenda para el congreso y éste costará unos 300 mil córdobas, aunque sólo contempla sustituir a los directivos que han renunciado. Sin embargo, recordó que el congreso es soberano y si decide cambiar a todos los directivos, está facultado para hacerlo.
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