Judith Flores. Miami.- La antigua residencia de la amante del dictador Anastasio Somoza Debayle, Dinorah Sampson, ubicada en la ciudad de Coral Gables, será subastada. Aunque la residencia ya no pertenece a Sampson, desde hace una década tras perderla por embargo hipotecario, la venta atrajo a más de un centenar de personas, la mayoría curiosos de conocer un poco más de la vida de esta hermética mujer que controló buena parte del poder en Nicaragua durante el régimen somocista.
La residencia se ubica en la 825 y Miracle Mile, en Coral Gables, una zona de clase media alta en Miami Dade. En la entrada de la casa aún permanece grabado en el piso el nombre de ella que reza “Dino Sampson”.
Los vecinos del lugar, que no desean ser identificados, dicen que el antiguo hogar de Sampson es conocido como la Casa de los Somoza; es por eso que la subasta atrae a gran cantidad de personas. Según cuentan, ella residió por casi una década en esa propiedad y siempre trató de mantener una vida bastante aislada, muy pocos nicaragüenses conocían su lugar de residencia y su círculo de amistades que podían visitarla era muy reducido.
La subasta fue anunciada con el mensaje “Coral Gables Mansión, antiguo hogar de Anastasio Somoza, Presidente de Nicaragua. Exquisito hogar con una extensión de ocho mil pies cuadrados, que contiene muebles, arte, antigüedades y más”.
Pero Somoza no residió ahí. Los que lo conocen dicen que Dinorah Sampson adquirió el inmueble al regresar a Miami, tras el asesinato de Somoza, en Asunción, Paraguay, perpetrado por Enrique Gorriarán Merlo.
La propiedad fue adquirida por Dinorah en 1981, a través de Kendall Homes Corporation, una entidad creada por ella misma en la que fungía como su directora, de acuerdo a documentos registrados en la División de Corporaciones en el estado de la Florida. La residencia fue adquirida en 350 mil dólares.
Sin embargo, toda una leyenda se ha tejido alrededor del inmueble. “Los vecinos me contaron que ellos —Somoza y Dinorah— vivieron varios años aquí y recibían a grandes personalidades, entre ellas a Plácido Domingo”, dice José Suárez, el propietario de la casa.
Los muebles de la propiedad fueron subastados el fin de semana, posteriormente será la subasta de la residencia en la que Suárez, un inversionista de origen ecuatoriano, espera recibir por el inmueble no menos de dos millones de dólares, pese a la crisis hipotecaria que afecta el país, que lo obliga a reducir el precio de 2.5 millones a dos millones de dólares.
Una vajilla tiene un costo de 12 mil dólares, mientras un viejo aparador 16 mil como precio base y unos 200 mil por los muebles y enseres domésticos.
Para Suárez, el tamaño de la casa de ocho mil pies cuadrados, el valor histórico de la misma por estar vinculada a Somoza, la zona donde se ubica la propiedad y el estilo español mediterráneo que posee la hermosa vivienda son elementos que contribuyen a aumentar el valor del inmueble pese a la crisis hipotecaria que enfrenta el país.

NADA FUE DE SOMOZA
Curiosos y compradores acuden a la subasta creyendo que los bienes pertenecieron a Somoza y su amante.
Lo que éstos desconocen es que esos bienes pertenecen a Suárez. Él adquirió la propiedad en el año 2000, sin muebles. Dinorah Sampson subastó sus enseres antes de perder la casa.
La residencia de dos pisos tenía diez dormitorios —Suárez los convirtió en siete—, seis baños, amplio salón de estar, sala, comedor, cocina, piscina y hermosas áreas de jardín en los alrededores de la casa y garaje semicircular.
Dinorah Sampson reside en la actualidad en Tampa, al norte del estado de la Florida, con su actual esposo, un norteamericano de origen griego. Ella es una mujer hermética que no concede entrevistas.
