Reapareció violentamente el magistrado Roberto Rivas Reyes y ni siquiera pudo sonreír después que en Costa Rica la Fiscalía pidió que desestimaran una causa en su contra por defraudación fiscal en el caso de los vehículos de lujo, denunciado el año pasado por el diario La Nación.
El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) se amargó por completo, mientras en el vecino país, la vocera del Ministerio Público, Carolina Rodríguez, dijo que no ahondarían sobre las razones de la decisión tomada por la jefatura de esa institución.
Esa comunicación, informó Rodríguez, la enviaron al juzgado penal de Hacienda y Función Pública desde el pasado 6 de abril, donde se ventilan generalmente delitos económicos en el sistema legal costarricense.
La prudencia de las autoridades de aquel país contrastó con un Rivas alterado que atacó nuevamente al periodismo nacional y en especial al diario LA PRENSA.
El magistrado no ofreció una explicación a la ciudadanía sobre los desvíos millonarios de las cuentas del CSE que suman en tres operaciones 17.9 millones de córdobas.
Se trata del caso de la tinta indeleble en 2008 y las compras electorales en 2010.
Pero también el funcionario debe explicaciones sobre los 6.8 millones de córdobas que salieron de las arcas del CSE a nombre del financiero de esa institución, Mauricio Fernández Mayorga, entre 2005 y 2006.
Rivas únicamente exigió que los editores le ubicaran en seis columnas la desestimación de la Fiscalía costarricense, que seguía dejando perplejo a una gran parte de los nicaragüenses ayer.
Se alineó, eso sí, al discurso del partido de gobierno sin importarle que su cargo le exige independencia.
DEFENSOR DE ALBANISA
Rivas atacó a la Embajada de Estados Unidos que conoce bien su expediente desde hace años, pues el 9 de julio de 2005 le quitaron la visa de entrada por supuestos actos de corrupción.
En el programa matutino de Canal 12, hora y media antes que su asistente Bertha de la Peña asistiera a una cita judicial para responder por el adeudo millonario de la tinta indeleble, el presidente del CSE llegó a decir que los reportajes son un ataque al Cardenal Miguel Obando, su protector, tal como había dicho el magistrado electoral René Herrera, uno de sus aliados.
En medio de su agitación, llegó a endilgar delitos a los periodistas y aseguró en tono dramático que LA PRENSA “expone a mis hijos a un secuestro, a un asesinato, a una golpiza en la calle (…) ¿Creen que es respeto al ser humano? ¿Dónde están los señores de la Sociedad Interamericana de Prensa? ¡Existe un Dios! ¡Existe justicia! No quiero decir nada contra estos señores. Que sea el pueblo el que juzgue”.
Con la lengua suelta, Rivas no pudo contenerse.
Retomó dos hilos del discurso oficialista: el señalamiento de enriquecimiento a los dueños de medios de comunicación haciendo uso de las exoneraciones fiscales y la defensa acérrima de la cooperación venezolana que le ha sumado millones sin control alguno a la sociedad Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa).
Albanisa es controlada directamente por el mandatario Daniel Ortega y su homólogo venezolano Hugo Chávez.
“El periódico lo imprimen en papel exonerado. Eso es enriquecerse a costas del pueblo. Ése es el periodismo investigativo. Ojalá algún día alguien destape todo lo que se mueve en el submundo de los medios de comunicación de Nicaragua. No quiero reírme por esto, no quiero gozar con esto, porque esta noticia era injusta desde el comienzo”, aseguró Rivas en relación al caso de Costa Rica.
Rivas se desahogó sin que el entrevistador le hiciese un cuestionamiento a su proceder.
OTRO ATAQUE A LA PRENSA
“Éstos son los que quieren autoridades, éstos quieren dirigir el país, éstos son quienes se molestan con la ayuda de Venezuela. Que te digan ellos si no recibieron ayuda de Venezuela en el pasado. ¡Que me lo digan a mí que iba a traer personalmente al Aeropuerto a la persona que les traía dinero a estos señores!”.
La referencia la hizo de modo directo al defender al Cardenal Obando.
“Ya se le olvidó a LA PRENSA la defensa que hizo el Cardenal de ellos en el pasado, en la época de Somoza y en otras épocas. Como inclusive en lo personal intercedió por ellos, aquí están en juegos otras cosas, no es Roberto Rivas. Lo ha dicho eso el señor que es candidato de la Embajada, ¿de qué nos sirve tener clones de Roberto Rivas, René Herrera? Quieren un Concejo hecho por una Embajada, puesto a la orden de una Embajada y que elija al candidato que ellos quieren”, terminó furibundo el magistrado.
ASISTENTE EN SILENCIO
Bertha de la Peña llegó al Juzgado Segundo Local de lo Civil, hora y media después de las declaraciones de su jefe, verificó LA PRENSA.
Fue convocada a una absolución de posiciones en relación con la deuda por la tinta indeleble de 2008 que el CSE aún no paga al empresario Mario Chow Pérez. Es por un monto de 5.9 millones de córdobas.
De La Peña, la mano derecha de Rivas y quien le ve todos sus asuntos, sólo atinó a decir: “Ahorita estoy ocupadita”, mientras un señor, vestido de amarillo, intentó impedir en todo momento que se le hiciese una fotografía. Luego la custodió hasta su camioneta, tomó algunas fotografías y vídeos a los reporteros de LA PRENSA.
“No voy a dar declaraciones”, sostuvo ella, mientras hacía llamadas telefónicas a un interlocutor al que se le expresaba en susurros.
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