La Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) se mostró optimista con las previsiones de la próxima temporada lluviosa, presentadas por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Los productores se mostraron satisfechos, debido a que este año aparenta que será mucho más lluvioso que 2009, dominado mayormente por una de las sequías más fuertes de las que se tiene registro.
“Aquí el doctor (Alejandro) Rodríguez (director del Ineter) nos ha venido a dar alegría, porque (las lluvias) van a estar regulares entre junio y julio”, expresó Manuel Álvarez, presidente de Upanic, ayer tras una reunión con delegados del Ineter.
El optimismo de los productores es normal, ya que la sequía del año pasado, provocada por el fenómeno climático El Niño, provocó que en departamentos como León, en el occidente de Nicaragua, pasaran decenas de días con niveles de precipitación cero, es decir, que no cayó una sola gota de agua.
Rodríguez confirmó que el mes de mayo será irregular en cuanto a las precipitaciones, ya que no lloverá seguido sino hasta fines del mes, pero indicó que junio y julio podría tener lluvias un poco por encima de lo normal.
“Va a haber mucho más lluvias que el año pasado… en 2009 tuvimos una sequía que no quiero ni acordarme”, expresó el director del Ineter.
CANÍCULA NO SERÍA TAN SECA
Por si fuera poco, la canícula, es decir el período seco entre el 15 de julio y el 15 de agosto, podría ser débil con respecto a lo normal. Esto significa que probablemente las lluvias no se reduzcan de forma muy drástica en ese período.
El optimismo de los productores es tal que Álvarez afirmó que este año esperan un aumento en la producción agropecuaria del 20 por ciento con respecto a los valores históricos, pero esto sólo toma en cuenta la parte climatológica y no los aspectos económicos, donde el sector ha admitido que falta el crédito.
De cualquier manera, Álvarez mencionó que esperan este año sembrar 20,000 manzanas de sorgo, 10,000 de maní, y tener buenas cosechas de frijoles y café.
Los arroceros también se mostraron “alentados” por las previsiones sobre el comportamiento de las lluvias, pues aseguraron que con una temporada húmeda cercana a lo normal, y más abundante en agua entre junio y julio, la producción de arroz para el país estaría garantizada, así como la estabilidad en los precios.
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