Eddy López
CORRESPONSAL/LEON
La Policía Nacional de León continuaba con las investigaciones para determinar quiénes fueron los responsables de la quema de un taxi que ayer circulaba de forma ilegal sobre la carretera a Poneloya. El dueño de este vehículo responsabiliza del hecho a los transportistas del sector selectivo legalmente constituidos, pero éstos rechazan las acusaciones
El taxi de Luis Narváez, presidente de la Cooperativa Fe, Vida y Esperanza, fue totalmente quemado ayer por la tarde por dos sujetos aún no identificados. El hecho ocurrió en el sector conocido como Río Dulce, a unos cinco kilómetros de León, sobre la vía que conduce al balneario de Poneloya.
Según las primeras investigaciones el automotor era conducido por un cadete contratado por Luis Narváez.
El taxi fue abordado en el centro de la ciudad por dos sujetos que solicitaron una carrera hasta el lugar recreativo conocido como Río Dulce, pero estando en el lugar, los dos hombres golpearon al conductor y luego prendieron fuego al automotor, para darse posteriormente a la fuga.
Cabe destacar que desde hace varias semanas los transportistas del sector selectivo, que operan legalmente, mantienen una lucha para sacar de circulación a los taxistas que laboran sin permiso en la Ciudad Universitaria, sin embargo, la situación no ha sido resuelta por las autoridades municipales.