CORRESPONSAL/ MATAGALPA
José Antonio Cuadra Velásquez es un productor de ganado y granos básicos que vive en los alrededores de Zapote Kum, 46 kilómetros al norte de Waslala en la Región Autónoma del Atlántico Norte, donde según él “delincuencia no hay” y “todos vivimos hermanablemente”.
Sin embargo, el productor justifica que ha tenido y portado legalmente cuatro armas, entre escopetas y rifles calibre 22, para evitar que le roben el ganado.
- La directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, nombró al capitán Víctor Huerta como nuevo jefe policial en Waslala y al teniente Ramiro Castro como segundo al mando, además orientó el traslado a ese municipio de cinco policías más, incluyendo a dos agentes de tránsito de forma permanente.
También ordenó a la jefatura departamental de la Policía en Matagalpa, que administrativamente atiende a Waslala, que diseñe un plan especial de seguridad ciudadana para ejecutarlo cuanto antes.
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Igual que Cuadra, son incontables los productores que han portado armas bajo el pretexto de mantener la seguridad personal y de sus bienes. Sin embargo la Policía Nacional ha empezado un esfuerzo por “sacarlas de circulación”, refirió el subdirector de esa entidad, comisionado general Horacio Rocha.
De acuerdo con el mando policial, “mucho se ha argumentado que necesitamos armas para protegernos de la delincuencia, pero entre más armas haya en circulación, más riesgo existe para la ciudadanía en cuanto a ser sujeto de violencia armada… estamos planteándonos sacar de circulación la mayor cantidad de armas de fuego”.
CUIDO CASA POR CASA
Para el productor Cuadra, la medida implicará que la Policía “tendría que cuidarnos casa por casa para que no vengan los ladrones a robarnos, porque de lo contrario estamos listos”.

Para representantes de diversos sectores sociales en Waslala, la portación de armas permitidas ha sido uno de los principales problemas en ese municipio, por lo que en un encuentro con la directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, el martes recién pasado le solicitaron mayor rigurosidad policial en la aplicación de la Ley 510, Ley especial para el control y regulación de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.
TAMBIÉN EL LICOR
Otros como el pastor evangélico Fermín Solís Martínez plantearon que es necesario que la Policía detenga la proliferación de cantinas y cierre las que están ilegales en el municipio, porque “el licor es la principal causa de todos los hechos que se han dado en los últimos días”.
Solís recordó la muerte de Jorge Maltez durante la Semana Santa recién pasada, un joven que impartía clases de educación física en el Colegio Estrella de Belén, asesinado por personas que según el pastor evangélico estaban consumiendo licor en “una cantina clandestina” a media cuadra de la Iglesia Sinaí en la ciudad de Waslala.
Como una “mezcla explosiva” calificó la jefa policial el consumo de licor y la portación de armas, principales problemas planteados en la reunión del martes.
La población en Waslala pidió más recursos humanos y materiales para la unidad municipal de la Policía.
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