DESDE MIAMI/
A Cinco días después de haberse derretido ante los Piratas de Pitts burgh, Vicente Padilla espera volver a mostrar la solidez que exhibió a finales de la temporada pasada con los Dodgers, aun cuando el reto que le espera hoy ante los Marlins de Florida es mayor al que enfrentó el lunes.
Padilla subirá a la colina del Dolphin Stadium, a las 5:10 de la tarde, en busca de una primera victoria. Pero aparte de medirse a Hanley Ramírez, Dan Uggla, Jorge Cantú y resto de figuras ofensivas de los Marlins, también tendrá enfrente a Josh Johnson, el “as” de la tropa local.
Vicente dialogó con LA PRENSA luego de concluir su sesión de preparación para su apertura de hoy. Y aunque luce empeñado en doblar la página tras su discreta labor ante los Piratas, es evidente que le frustró la manera en que lanzó esa tarde, cuando se vino a pique.
¿Qué pasó ante los Piratas?
- Vicente Padilla asegura que se siente de lo más cómodo con el mánager Joe Torre y con el coach de pitcheo Rick Honeycutt, sus nuevos jefes en los Dodgers de Los Ángeles.
¿Cuántos juegos ganarás? Llevas diez años preguntándome eso, y te contesto lo mismo, ¿sabés por qué? Porque si digo que ganaré 20 y gano cinco, quedo como hablador.
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Hay algunos aspectos que explican lo que lo me pasó, pero no quiero poner excusas. Tuve una mala salida. No hice bien lo que me correspondía. Pero espero poder dejar eso atrás, mientras me concentro en mi trabajo ante los Marlins. El balance se podrá hacer al final del año.
Tu coach, Rick Honeycutt, dijo que tu sinker no funcionó
En general, mi mecánica no estuvo bien. Cuando revisamos el vídeo después del partido, noté que había detalles que no estaban bien y los pitcheos no fueron donde yo deseaba. Además no tenía la fortaleza de siempre. Me sentía un poco forzado.
Pero ¿el brazo está bien?
Sí, me siento muy bien. Lo que pasa es que ese día mi velocidad llegaba a 93 millas, cuando en otros momentos puedo llegar hasta a 95, incluso lanzando sin forzarme. Y cuando le pongo puedo llegar a 97, pero ese día no estaba confortable.
¿Qué había en tu mente cuando lanzaste en Pittsburgh?
El deseo de hacer una gran presentación. Siempre había soñado con lanzar el juego inaugural de una temporada y me emocionó tener el chance de hacerlo, pero no lucí bien y es una pena, pero como te dije, ahora se trata de ver para delante.
Ahora, los Marlins batean más que los Piratas
Es cierto, pero en mi mente vengo con el deseo hacer un buen trabajo y ganar el partido. Ellos trabajan duro para lucir bien. Eso mismo hago yo. Y con la ayuda de Dios, espero salir airoso. Sea cual sea el equipo, yo siempre pienso en ganar.
¿Cómo vislumbrás esta temporada?
Como todos los años, yo siempre espero responder a las expectativas. Aquí se espera bastante de mí y ojalá logre alcanzar lo que ellos creen que puedo conseguir. Me siento bien tratado, se me ha respetado y quiero un buen contrato después.
Ésa es una gran motivación
Claro que sí, pero aunque yo esté asegurado con varios años por delante siempre quiero hacer bien (mí) trabajo. Yo tengo orgullo. Hay gente que cree que yo no me preparo, que sólo camino de vago, bebiendo licor y con mujeres, pero eso no es así.
¿No hay nada de eso?
No soy un santo, pero tampoco soy como algunas personas me pintan. Es gente que seguro no les agrado y por eso hablan de esa forma, pero no dejo que eso me afecte y sólo me concentro en lanzar. Al final, espero tener buenos números.
¿Cuál es tu meta, en victorias?
Llevas diez años haciéndome esa pregunta, y siempre te contesto lo mismo, ¿sabes por qué? Porque nunca he querido quedar como un farsante o un hablador. Imaginate que te diga que voy a ganar 20 juegos y quedo con cinco. Es ridículo.
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