MADRID/ CABLES COMBINADOS
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró ayer que las relaciones entre España y Honduras son ya “normales” una vez que se ha reconocido al nuevo presidente, Porfirio Lobo, quien tomó posesión de su cargo el pasado 27 de enero tras la etapa de Roberto Micheletti.
Moratinos se refirió a la situación de Honduras durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado (la cámara alta del Parlamento español), en la que expuso los objetivos de la presidencia española de turno de la UE respecto a América Latina.
El ministro de Exteriores expresó su deseo de que Lobo pueda asistir a la cumbre UE-América Latina y Caribe prevista en Madrid los días 17 y 18 de mayo, en la que se espera firmar el acuerdo político y comercial de los Veintisiete con Centroamérica.
Moratinos informó de que el Gobierno está haciendo gestiones para que el ex presidente hondureño Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio del pasado año, pueda regresar a Tegucigalpa lo antes posible con “plenas garantías”.
Zelaya abandonó Honduras para viajar a la República Dominicana el mismo día que Lobo tomó posesión como nuevo presidente.
Moratinos expresó el deseo de España de “participar y ayudar” a la llamada Comisión de la Verdad, que tiene como objetivo esclarecer lo sucedido alrededor del golpe de Estado.
Valoró las reformas que está acometiendo el nuevo mandatario hondureño, como la de renovar la cúpula del Ejército.
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