Mientras el sector privado centroamericano ve difícil suscribir el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) en mayo próximo, el embajador Mendel Goldstein, jefe de la delegación europea en Centroamérica y Panamá, dijo que si no logran cerrar las negociaciones, dependerá de la voluntad política de los gobiernos seguir extendiéndolas.
El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) pretende reunirse esta semana con representantes del Gobierno de Nicaragua para acordar “una posición de país” que exprese el descontento con el desarrollo de las negociaciones para un tratado comercial con la Unión Europea (UE), uno de los tres pilares del acuerdo de asociación que contempla además aspectos de cooperación y política.
El empresariado nicaragüense ve poco probable la firma del Acuerdo en mayo, por la inflexibilidad de la UE ante la demanda de ampliar la cuota de las exportaciones de productos sensibles.
El Cosep sugiere, por tanto, extender las negociaciones hasta que la región centroamericana esté conforme con la apertura del mercado europeo.
Al ser consultado por LA PRENSA, el embajador Mendel Goldstein recordó ayer que el compromiso entre las dos regiones es anunciar el cierre de las negociaciones en la cumbre de la UE y América Latina, el 18 de mayo en Madrid, España.
“Si no llegamos a un acuerdo para mayo, entonces las partes tendrán que decidir si continúan negociando”, dijo Goldstein, quien comentó que dependerá de la voluntad política de los gobiernos la extensión de las negociaciones.
UE LO VE POSIBLE
Goldstein considera normal que por estar en la etapa final de la negociación, “las partes tratan de subir la presión”, a lo que atribuyó las críticas de los equipos negociadores de Nicaragua, El Salvador, Panamá y Costa Rica, que aseguran que Europa no está abriendo sus fronteras en la medida que el istmo quiere.
“Nosotros también estamos esperando más concesiones en algunos sectores como servicios, productos industriales”, afirmó el diplomático.
Para Goldstein, no se puede hablar de negociaciones estancadas, como expresó la Viceministra de Comercio de Nicaragua, Verónica Rojas, porque los europeos ven avances desde que se reiniciaron las pláticas tras la crisis de Honduras.
Dijo que se perdió mucho tiempo debido a la crisis hondureña, y como las negociaciones ya llevan tres años, conviene cerrarlas.
“Es cierto que falta mucho, no hay duda, pero también hay que considerar que tenemos todo el mes (abril) para acercar posiciones. Es posible que al final lo logremos. Sería una lástima (no firmar), perderíamos una buena ocasión”, comentó el embajador Goldstein.
Además del pilar comercial, el acuerdo de asociación incluye capítulos de diálogo político y cooperación.
Para Nicaragua, la UE es el segundo socio comercial, después de Estados Unidos, con más 200 millones de dólares en intercambio comercial anual aproximadamente.
Los productos principales que exporta el país a la UE son azúcar, carne bovina, camarón de cultivo, cafés diferenciados, cacao orgánico, etanol y tabaco.
Esos productos exportables sensibles no han logrado cuotas atractivas en la negociación, según el Cosep, pero el embajador Goldstein ve “una ventaja muy buena de firmar” el acuerdo, y dijo que para lograrlo los equipos negociadores tendrán encuentros informales para ir acercando posiciones.
POSICIÓN DE PAÍS
Los temas más difíciles se discutirán en una ronda final prevista para el 19 de abril en Bruselas.
El Cosep espera definir antes una “posición de país” con los representantes del Gobierno de Nicaragua. Para eso, se reunirán esta semana con miembros del equipo negociador que lo integran funcionarios de la Cancillería y del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio.
José Adán Aguerri, presidente del Cosep, dijo que quieren sentar posiciones en torno a las propuestas de cuotas de acceso para productos textiles y de confección de zona franca, azúcar, carne bovina, arroz, café y otros bienes sensibles.
“Lo que queremos al final de cuentas es una situación que le dé a Nicaragua la certeza que obtuvimos ese nivel preferencial arancelario de acceso a nuestros productos, y las cuotas para tener un acuerdo positivo”, dijo Aguerri.
“Si eso no se puede, no es que se esté perdiendo el acuerdo, pero si significa que tengamos que prorrogar la negociación, se va a hacer con tal de lograr los resultados que convienen al país”, afirmó.
La posición conjunta la darán a conocer a los embajadores europeos en Managua, en un encuentro que esperan realizar la próxima semana.
Edgard Herrera, director ejecutivo de la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica) de Costa Rica y miembro del equipo negociador del Acuerdo, dijo que a menos que haya un cambio de actitud muy fuerte de los negociadores europeos y que en la próxima ronda efectivamente se logren mejorar las cantidades ofrecidas, podría haber cierre. “Sentimos que falta mucho terreno por recorrer, aunque imposible no es”, opinó.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B