Félix Rivera Méndez
CORRESPONSAL/ JINOTEGA
El Lago Apanás, en el corazón del norteño departamento de Jinotega, fue por primera vez escenario de un Vía Crucis acuático, en el que se pidió por la paz de Nicaragua y la unidad de la familia nicaragüense.
El Vía Crusis, que fue organizado por el padre, Rafael Ríos Gadea de la parroquia Nuestra Señora de Los Ángeles de Jinotega, contó con la participación de una veintena de pequeños botes de remo, en los que decenas de católicos siguieron la imagen de Jesús con la cruz a cuestas, a lo largo del recorrido entre Sisle y El Chilamate.
«Es un año que debe estar lleno de bendiciones para la Diócesis de Jinotega», dijo el padre Ríos, contemplando gozoso las rústicas embarcaciones de los miembros de la cooperativa de pescadores, El Conejo de Sisle, El Chilamate y Apanás, que participaron en este primer Via Crucis acuático.
La experiencia es tomada del Señor que junto a sus primeros discípulos fueron pescadores y hacer este Viacrucis en lanchitas humildes, de los campesinos que alternan sus labores agropecuarias, combinadas con la pesca y fue la oportunidad de impulsar el quehacer sacro sobre las aguas en Jinotega, explicó el padre Ríos Gadea.
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Dijo que cuando le planteó la idea al obispo de Jinotega, monseñor Carlos Herrera y al vicario de la Diócesis de Jinotega, monseñor Eliar Pineda, inmediatamente se la aprobaron.
QUEDARÁ INSTITUIDO
El religioso anunció que a partir de ahora, todos los años, para la Semana Santa, este Vía Crucis acuático recorrerá las diferentes comunidades del lago Apanás. «Quedará instituido (el Vía Crucis) y espero en Dios, organizarlo siempre y cada año tiene que ser mejor», dijo el religioso.