Del Mercado Oriental Dos, una cuadra al lago y media abajo está situada la casa de la familia Urbina, que fue despertada por los delincuentes que se metieron a robar la madrugada de ayer en el barrio Santa Ana Norte.
Era la una de la madrugada, cuando la comerciante Conny Urbina, de 37 años, escuchó bulla en la calle frente a su casa, segundos después oyó ruido en el cuarto de su hija y cuando fue a ver qué pasaba fue tomada del cuello y dos sujetos la apuntaban con dos pistolas.
Urbina también relató en la denuncia, en la Estación Dos de Policía, que los tipos la hicieron regresar a su cuarto, uno la intimidaba y el otro desesperado registraba la habitación.
De la cómoda sustrajo 1 mil 200 córdobas, 100 dólares, cuatro anillos de oro más los dos que ella andaba puestos.
Además, se llevaron la pulsera de oro de su hija, valorada en 3 mil córdobas, cuatro anillos y 3 mil dólares que era la cuota que ayer pagaría en el banco por la camioneta recién adquirida. Refirió que afuera de la casa dos tipos quedaron resguardando el operativo delincuencial.
Ante la bulla, dos familias de las casas vecinas se levantaron, encendieron la luz y abrieron la puerta y fueron amenazados por los tipos que huyeron en un carro azul oscuro, pero antes hicieron dos detonaciones al aire.
Urbina al ser consultada, del caso, por LA PRENSA, confirmó el hecho e indicó que los sujetos no andaban encapuchados y para entrar al local forzaron la cerradura de la verja en la entrada principal.
La perjudicada agregó que en la casa habitan 10 personas, cinco son niños y a todos los encerraron en cada cuarto y les pusieron una sábana encima para que no los miraran, además los trataban con palabras soeces.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B