ACAN-EFE
San Salvador, El Salvador
La Iglesia católica de El Salvador agradeció el domingo la petición de perdón que formuló el pasado miércoles el presidente Mauricio Funes por el asesinato en 1980 del Arzobispo capitalino, Óscar Arnulfo Romero.
El Arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, dijo que fue un gesto “noble” del mandatario y que la Iglesia concede el perdón.
Funes, el primer gobernante de izquierda en El Salvador, pidió perdón en nombre del Estado por el asesinato de Romero, tanto a su familia, la Iglesia católica, como al pueblo salvadoreño en general.
El Presidente realizó el acto de desagravio el pasado 24 de marzo, fecha en que se cumplieron 30 años del asesinato del religioso, un férreo defensor de los derechos humanos en los años previos a la guerra civil salvadoreña (1980-1992).
Escobar Alas dijo que la Iglesia perdona al Estado no sólo por el asesinato de Romero, sino por el de seis jesuitas, cinco de ellos españoles, asesinados en 1989 por militares, y por el de “tantos sacerdotes, tantos catequistas y tantos laicos comprometidos con la fe” registrados en la guerra.
“Le haría un llamado a la familia de monseñor Romero, a la familia de los padres jesuitas, a la familia de tantos dolientes, que también ofrezcan su perdón y que de una vez vivamos en una sociedad reconciliada”, expresó Escobar Alas.
“Qué bueno que la figura de monseñor Romero nos mueva a la unificación social, a la paz social, a la fraternidad”, enfatizó. Indicó que no considera el gesto del Gobierno como “un acto partidario” o “politizado” que pudiera afectar el proceso de santificación de Romero, que mantiene abierto el Vaticano.
Según un informe de la ONU, Romero fue asesinado por un francotirador que actuó por órdenes de Roberto d’Aubuisson (ya fallecido), fundador de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), partido que gobernó 20 años el país hasta junio de 2009.
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