Al igual que lo hizo la semana pasada la Iglesia católica, la Alianza Evangélica Nicaragüense se pronunció ayer en contra de la iniciativa de ley introducida recientemente en la Asamblea Nacional, para despenalizar el aborto terapéutico.
En una carta pastoral la Alianza Evangélica recomendó a los parlamentarios “que se detenga todo intento de aprobar o reformar leyes que atentan contra la vida y la reproducción natural establecida por Dios, en el caso concreto de la reforma que se pretende hacer con respecto al Código Penal, en lo que se refiere al aborto terapéutico”.
En el escrito, la Alianza Evangélica lamenta que con esta intención lo que se promueve en la Asamblea Nacional “no es más que la intención de legalizar la muerte de miles y miles de inocentes criaturas, que no tienen la culpa de la irresponsabilidad de los adultos y que encubriría un desencadenado practicar de la muerte sobre nuestra nación ya sufrida”.
Y recomiendan a los diputados y a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que tengan mucho cuidado “de no promover o reformar leyes que obstruyan el desarrollo moral, ético y el derecho a la vida”. Al tiempo que les recuerda que un 95 por ciento de la población del país es cristiana, principalmente católica y evangélica.
El documento, dado a conocer por el presidente de la Alianza Evangélica Nicaragüense, reverendo Mauricio Fonseca, aconseja a los miembros de sus denominaciones que: “Estén atentos a la convocatoria que haremos en cualquier momento si es necesario, para movilizar masivamente a todo el pueblo de Nicaragua, a fin de demostrar que estamos a favor de la vida”.
Fonseca, quien estuvo acompañado por Danilo Ortiz y Leonel Úbeda, miembros de la junta directiva de la Alianza, dijo que están dispuestos una vez más a coordinarse con la Iglesia católica para marchar hacia la Asamblea Nacional en caso que sea necesario.
En Nicaragua el aborto terapéutico está penalizado desde el año 2006.
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