El arquitecto Alfredo Osorio Peters valoró que los resultados de la evaluación técnica, realizada por especialistas en sismología de Japón a varios hospitales de Managua, son un “poco exagerados”.
El reporte determinó que la mayoría de los hospitales de Managua necesita de mantenimiento preventivo y correctivo urgente, para alargar su vida útil. Sin embargo, Osorio considera que la infraestructura no representa tanto peligro.
Las asignaciones presupuestarias para el Ministerio de Salud (Minsa) presentan una reducción de 18 por ciento en los proyectos de construcción o rehabilitación de infraestructura para este año.
El presupuesto contempla la construcción de tres hospitales primarios y la rehabilitación de varios centros de salud en los departamentos de Nicaragua.
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En el caso de Managua sólo se prevé este año la rehabilitación del hospital Alemán Nicaragüense, por 4.9 millones de córdobas, y la rehabilitación y equipamiento del hospital infantil Manuel de Jesús Rivera La Mascota, por 38.2 millones de córdobas.
No se prevé inversión en infraestructura en el hospital Fernando Vélez Paiz.
LANZA RECOMENDACIONES
El arquitecto Osorio, quien trabajó en el diseño de varios edificios de Managua antes del terremoto de 1972, también refutó las declaraciones del secretario general del Minsa, Enrique Beteta, quien indicó que el hospital Fernando Vélez Paiz necesitaba una reconstrucción total y que ya habían negociaciones para conseguir los fondos.
“Mejor construir uno nuevo sin demoler el que existe, porque reparando el que existe y haciendo uno nuevo ya tenés dos hospitales. Pero en Nicaragua generalmente cuando demolés algo, ya no se vuelve a construir”, dijo el arquitecto.
Osorio también indicó que el hospital Fernando Vélez Paiz ha resistido varios terremotos sin caerse, y que aún es capaz de seguir aguantando sismos.
“Yo lo reparé con concreto epóxico (material para recubrimiento de las paredes) después del terremoto del 72. Si hay otros daños posteriores que haya tenido, se le puede reparar. Lo que estoy tratando de decir es que no se justifica venir a demoler en estos países tan pobres algo que ya tenés construido”, señaló.
La evaluación que realizaron los especialistas japoneses sugiere el cambio en los techos de los hospitales que son muy pesados y calientes, poner láminas livianas que ayuden a dar una mejor climatización; además de fortalecer columnas metálicas y paneles de concreto.
“Ellos dicen que se haga reforzamiento, si es así, pues no es nada serio, ni nada costoso de hacerlo. Se habla de cambiar los techos, pero los techos son livianos y se cambian cuando ya están oxidados. Esos edificios tienen más de 35 años y deben tener los techos oxidados, pero eso no quiere decir que se vayan a caer”, valoró Osorio.
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