El Movimiento Renovador Sandinista (MRS) se unió a los sectores que consideran que la precandidatura presidencial oficializada la semana pasada por el ex presidente Arnoldo Alemán es “prematura” porque arriesga la unidad liberal y sin sentido, porque en este momento lo primordial es el nombramiento de los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE).
Durante su programa radial El Pulso de la Semana, el coordinador político del MRS, Edmundo Jarquín, cuestionó la decisión de Alemán de oficializar su deseo de competir por la candidatura presidencial, durante la concentración que el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) realizó la semana pasada en Boaco, por considerar que podría entorpecer las negociaciones que se desarrollan en aras de lograr la unidad del liberalismo.
Además, expresó que independientemente “de cualquier juicio” sobre el pasado de Alemán, no es el candidato idóneo para representar a la oposición, porque no reúne las condiciones necesarias para derrotar al orteguismo.
Señala que para garantizar la victoria sobre el orteguismo, el candidato que represente a la oposición deberá lograr la unificación del liberalismo y de toda la oposición, y atraer a más de la mitad de los votantes que se declaran sin partido. Y según Jarquín, el ex presidente Alemán no cumple estos requisitos.
Jarquín comparte la posición del obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, garante de las negociaciones por la unidad liberal, que ante el anuncio de Alemán dijo que “un liderazgo que no es capaz de saber esperar sus momentos, eso hace daño al bien de la nación”.
“Carece de sentido alguno estar hablando de candidaturas para el 2011 cuando no se tienen las garantías que esas elecciones serán confiables y creíbles, después del fraude de las municipales del 2008 y de las graves irregularidades, fraude incluido, en las recientes elecciones regionales de la Costa Atlántica”, advirtió Jarquín.
Agregó que afortunadamente, “todos los firmantes de los Acuerdos de Metrocentro II, incluido el liderazgo del PLC”, hasta ahora mantiene su compromiso de cumplir esos acuerdos que incluyen, entre otros puntos, el cambio radical en la composición del CSE porque lo primordial es garantizar que las elecciones del 2011 sean organizadas por funcionarios creíbles.
Jarquín recordó que la encuesta de M&R Consultores, que publicó LA PRENSA esta semana “revela el crecimiento de las personas que se declaran independientes y ajenos a filiaciones partidarias” y señaló que esos nicaragüenses están desencantados y anhelan un cambio, por lo que respaldarían una opción política que represente ese cambio que se desean.
“Unas elecciones primarias que en vez de confirmar liderazgos tradicionales, que son más del pasado, ofrezca liderazgos que representen el cambio, podrían resultar atractivas para esa inmensa mayoría de nicaragüenses, e incluso para el 15 por ciento que se declaran liberales”, advirtió Jarquín.
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