Erik Morales merece respeto. Y lo tiene. A base de clase, pero también de agallas y entrega, este mexicano logró introducirse entre los mejores peleadores producidos en su país, donde la valentía suele pesar tanto como el talento.
La disposición a dar la vida si es necesario en busca de la victoria ha sido como el sello de distinción de los peleadores aztecas, quienes no entienden de especulaciones y asaltos de estudios, sino que van de frente, hasta prevalecer en la batalla. Así ha sido Morales, cuyo récord está salpicado de violentos combates con renombrados rivales.
A través de su carrera, iniciada en 1993, Morales ha conquistado los títulos Súper Gallo, Pluma y Súper Pluma del CMB, mientras acumula registro de 48-6, con 34 nocáuts, contándose a Manny Pacquiao, Marco Antonio Barrera, Daniel Zaragoza, Junior Jones, José Luis Bueno, Jesús Chávez y David Díaz, entre sus más enconados oponentes, con varios de los cuales peleó hasta en tres oportunidades.
A este señor, de 33 años, pero sin victorias en sus últimos cuatro peleas (dos fueron contra Pacquiao) y con dos años y medio de retiro, se medirá mañana José “Quiebra Jícara” Alfaro, el esforzado pugilista nica que saltó a la fama al conquistar el cetro mundial ligero de la AMB en diciembre de 2007, cuando se impuso en Alemania al tailandés Prawet Singancha.
Desde que se confirmó el combate, las opiniones dentro y fuera del país han estado divididas. Unos ven un gran chance para Alfaro contra un boxeador que viene de la inactividad, que ha tenido una carrera violenta y que se retiró consciente de que no valía la pena seguir. Otros lo ven como un riesgo extremo, debido a que, a pesar de todos esos factores, la diferencia entre ambos es enorme, y que Morales viene de un adiestramiento serio.
Estoy entre los que confían en que Alfaro puede ganar. No creo que sea una pelea fácil, pero si muestra el hambre de triunfo que exhibió ante DeMarcus Curley, sus posibilidades son buenas. Alfaro tiene poder. Lo que le hace falta es decisión para salir y asumir sus retos de frente. Si lo hace ahora, no importará el gran historial de Morales. Lo puede derrotar. El pasado es útil en términos de experiencia, pero la clave es lo que seas capaz de hacer ahora.
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