Edgard Rodríguez C.
Ariel “Panal” Delgado, quien ya está en la lista de los mejores artilleros producidos aquí, intenta convertirse ahora en uno de los mejores timoneles surgidos en León, donde la exigencia sobre los managers nunca ha sido cosa fácil.
Bateador poderoso, con tendencia a crecer cuando las circunstancias lo exigían y siempre deseoso de ser perseguido por los reflectores, Ariel se retiró del beisbol en el 2006, pero dejó cifras sólidas que garantizan un recuerdo duradero sobre sus faenas en el campo de juego, a través de una extensa carrera de 29 temporadas en el beisbol.
Al momento de colgar su bate, Delgado resumió .314 de promedio en 5,899 turnos, en los que disparó 1,851 hits, que persistieron como récord hasta hace poco que Próspero González lo tumbó. También disparó 239 jonrones y empujó 1,161 carreras, tras intervenir en 1,814 partidos. Ahora falta ver si es capaz de ser exitoso en esta nueva faceta como timonel.
Ser estrella como atleta no es un pasaporte al éxito como mánager. Ted Williams fue el mejor bateador del beisbol y uno de los peores mentores que han existido. Aquí mismo hay varios experimentos que han sido desastrosos. Es más, hay quienes hasta piensan que los mejores managers salen de esos jugadores que no han sido muy destacados.
“Jamás serví como jugador. Le tenía miedo a la bola”, me dijo en diversos momentos Heberto Portobanco, el destacado timonel de Granada. Ahí mismo en León no se tienen grandes referencias de Noel Areas y de Oscar Larios como jugadores, pero han sido los mejores managers surgidos en la primera capital que tuvo nuestro país.
Ahora comienza el turno de “Panal”, quien laboró de manera fugaz con el Somosnorte, de Chinandega. Y toma al León en el último lugar del Grupo “A”, con balance de 12-16. Vamos a ver qué es capaz de hacer con el mismo personal que tuvo a su cargo Henry Roa, otra leyenda leonesa, quien no pudo hacer reaccionar al plantel.
Hombre dinámico, elocuente, deseoso de estar siempre en el centro del espectáculo, pero con una fe capaz de mover montañas, “Panal” tiene ante sí un enorme reto: sacar a los Leones del hoyo.
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