ASUNCIÓN/EFE
La policía paraguaya logró controlar hoy un intento de motín en la cárcel de mujeres en Asunción que fue liderado por una integrante de un grupo armado presuntamente vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El ministro de Justicia y Trabajo, Humberto Blasco, dijo que tras la intervención de agentes y el uso de gases lacrimógenos lograron reducir a unas seis reclusas que intentaron amotinarse en una de las celdas de la cárcel de Buen Pastor.
Blasco confirmó a los periodistas que ese acto fue encabezado por Carmen Villalba, condenada por el secuestro, en 2001, de la esposa de un empresario que fue liberada tras el pago de un rescate a un grupo armado que, según la Fiscalía, recibió adiestramiento de las FARC para cometer ilícitos.
El alto funcionario detalló que Villalba ha sido sometida en reiteradas ocasiones a sanciones disciplinarias por otros incidentes similares al ocurrido hoy.
En ese sentido, explicó que el reglamento penitenciario prevé el aislamiento de las reclusas que infringen las normas por un período de hasta treinta días, así como la imposibilidad de visitas conyugales.
«Es un penal muy pequeño y estamos viendo otro sitio de reclusión preventiva que nos permita separarlas.
Villalba tuvo un antecedente de fuga y fue capturada a las afueras de Asunción. Su conducta nos hace suponer que no desiste de esta posibilidad», aseveró Blasco.
La reclusa en cuestión ha sido vinculada a un grupo armado comandado por ex miembros del minoritario partido Patria Libre (PPL), condenados en su mayoría por el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente Raúl Cubas (1998-99).
El cadáver de Cecilia fue hallado en febrero de 2005 pese al pago de un rescate de unos 300mil dólares.
Además, Villalba es esposa de Alcides Oviedo Brítez, condenado en el mismo proceso abierto en su contra y a otros ex integrantes del PPL.
Según la Fiscalía, ese grupo armado desembocó en el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que opera en las regiones boscosas del norte del país y que llevó a cabo secuestros como el del ganadero Fidel Zavala, quien fue liberado el 17 de enero pasado tras algo más de tres meses de cautiverio y el pago de un rescate de 550.000 dólares.
El EPP también ha sido responsabilizado del plagio, el 31 de julio de 2008 en Tacuatí, departamento de San Pedro (centro), del ganadero Luis Lindstron, quien fue puesto en libertad tras 40 días de rapto y el pago de 300 mil dólares.
En el marco de las operaciones de búsqueda de los secuestradores de Zavala y Lindstron, emprendidas a finales de enero por la policía y las Fuerzas Armadas, se ha producido hasta el momento la detención de más de una decena de personas presuntamente vinculadas al EPP, entre ellas José Villalba, de 31 años y hermano de Carmen Villalba.