Los grupos a favor del aborto terapéutico ya han protestado frente a las instalaciones de la Asamblea Nacional. Los diputados introdujeron una iniciativa para despenalizarlo. LA PRENSA/ ARCHIVO/ O. NAVARRETE

AN no quiere esa “papa caliente”

Un proyecto de ley para reformar el Código Penal y permitir la interrupción de los embarazos en casos extremos perdía ayer empuje. El oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) confirmó su rechazo y dentro de las filas liberales se conoció que no existe un respaldo unánime.

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Mientras el FSLN dio a conocer que se opondrá a la despenalización del aborto terapéutico, los diputados de BDN y PLC admitieron que no tienen un respaldo monolítico dentro de sus respectivas bancadas.

El jefe de la BDN, Adolfo Martínez Cole, dijo que “no hay posición de bancada, son conceptos aislados. Cada diputado lo tiene que ver desde su conciencia, no habrá ningún tipo de presión ni obligación para votar en un determinado sentido. Yo en lo personal no estoy de acuerdo”, dijo.

El presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos de la Asamblea Nacional, José Pallais (PLC), explicó que la reforma al Código Penal requiere de mayoría simple, es decir la mitad más uno de los diputados presentes al momento de la discusión.

Pallais indicó que en el PLC tampoco existe una sola posición respecto a la propuesta de despenalizar el aborto terapéutico.

El legislador rechazó los señalamientos de Figueroa, quien manifestó que “grupos de Europa” están detrás de la iniciativa de reforma.

“Éste es un problema de las mujeres nicaragüenses. El índice de mortalidad materna ha subido y queremos bajarlo, especialmente el de las mujeres de las zonas más pobres y atrasadas de este país”, expresó Pallais.

El diputado Luis Callejas (BDN) llamó a la población y a los políticos a no confundir la interrupción del embarazo en casos extremos con el aborto por opción.

“Mucha gente confunde mucho los casos extremos con el aborto por opción que se practica en otros países, que aquí siempre ha sido penalizado (…) el problema es cómo resolver, porque a través de una ley (Código Penal) se está limitando la atención médica de mujeres que tienen la vida en riesgo” alegó ayer Callejas, quien es médico y miembro de la Comisión de Salud.

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Un proyecto de ley para reformar el Código Penal y permitir la interrupción de los embarazos en casos extremos perdía ayer empuje. El oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) confirmó su rechazo y dentro de las filas liberales se conoció que no existe un respaldo unánime.

La iniciativa, introducida la semana pasada bajo un manto de silencio, replantea despenalizar el aborto terapéutico, siempre y cuando tres facultativos médicos confirmen que no hay otra salida para salvar la vida de la madre.

En las zonas rurales bastará con el dictamen de un facultativo médico, según el proyecto.

En caso de que en una investigación se descubra que la interrupción del embarazo no era necesaria, los médicos serían castigados con prisión de cuatro a 13 años, de acuerdo con la iniciativa.

El aborto es penado en Nicaragua con cárcel de uno a ocho años y con inhabilitación de ejercer la profesión de médico hasta por diez años, según los artículos 143, 144 y 145 del Código Penal.

Luis Callejas
LA PRENSA/ ARCHIVO/ R. ORTEGA
“Nosotros no podemos estar de acuerdo y rechazamos de plano esta iniciativa porque en la Asamblea Nacional, desde el gobierno, el Frente Sandinista viene impulsando un proyecto de vida, un proyecto en donde hemos asumido el compromiso tanto de defender a la madre como a su hijo”, dijo el secretario ejecutivo de la bancada del FSLN, José Figueroa, en declaraciones a El 19 Digital, un medio progubernamental.

La propuesta de reforma al Código Penal la introdujeron diputados de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Movimiento Renovador Sandinista (MRS) e independientes.

FSLN LA EMPRENDECONTRA EUROPA

Por otro lado, Figueroa acusó a “grupos de Europa” de impulsar la despenalización del aborto terapéutico en Nicaragua.

“Hay grupos de Europa que están impulsando esta iniciativa, que financian con enormes sumas a los grupos (locales) y a los promotores de esta iniciativa, cuando estos recursos más bien debiesen ser utilizados para apoyar los grandes problemas que tiene el país”, sostuvo Figueroa.

Las iglesias católica y evangélica se oponen al aborto terapéutico y recogieron miles de firmas, en el año 2006, para que se penalizara.

La Iglesia católica podría referirse al tema del aborto terapéutico en un pronunciamiento de la Conferencia Episcopal, previo a la Semana Santa, dejó entrever el domingo monseñor Silvio Báez Ortega, obispo auxiliar de Managua.

En tanto la diputada Irma Dávila, del FSLN, aseguró en el programa Estudio 24 Horas , del Canal 8, que “tenemos una norma y un protocolo del Ministerio de Salud que establece que cuando hay emergencias, este protocolo, esta normativa establece cuáles van a ser los procedimientos que el médico debe recurrir o debe poner en práctica a la hora que hay una complicación”.

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