MONTERREY, México/AFP
Policías y militares mexicanos intentan blindar desde este lunes el estado de Nuevo León, frontera con Estados Unidos, luego de los bloqueos de avenidas sin precedentes protagonizados por presuntos narcotraficantes y de la muerte de dos estudiantes por fuego cruzado en un tiroteo.
«Disponemos de elementos posicionados en lugares claves (…), contamos con apoyo aéreo de al menos 8 helicópteros», dijo la noche del domingo el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, al anunciar el operativo.
El secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, Rodrigo Medina y el rector del Tecnológico de Monterrey (al que pertenecían los estudiantes fallecidos), Rafael Rangel, sostuvieron este lunes una reunión privada en esa ciudad, constató un periodista de la AFP.
El miércoles, jueves y viernes pasado grupos de hombres armados detuvieron automóviles particulares para bloquear varias principales avenidas de Monterrey, la tercera de México, y otras de Nuevo León.
El mismo viernes dos estudiantes fallecieron durante el fuego cruzado entre militares y presuntos integrantes de la organización armada Los Zetas, hasta hace poco al servicio del cártel del Golfo, cuando el enfrentamiento que se inició frente a un bar se extendió hasta el campus de la universidad Tecnológico de Monterrey.
El fin de semana no se registró ningún bloqueó a pesar de que tampoco hubo ningún desplazamiento especial de las fuerzas policíacas, constató la AFP.
El viernes los bloqueos registrados ascendieron a 31 avenidas. Los presuntos narcotraficantes paraban a los automovilistas, los obligaban a bloquear las avenidas y luego les quitaban las llaves o les pinchaban las llantas. Entre los automóviles paralizados hubo desde trailers hasta ambulancias.
Los militares y policías que participarán en el operativo que arrancó este lunes han sido ubicados en lugares «estratégicos» con la finalidad también de «dar con las personas que están haciendo esto», dijo el gobernador.
La escisión de Los Zetas del cártel del Golfo «ha generado una violencia fuerte, particularmente en el territorio de Tamaulipas y ha tenido efectos colaterales hacia Nuevo León», dijo a su vez el secretario de Seguridad en Nuevo León, Luis Carlos Treviño.
Después de la reunión en Monterrey de la mañana de este lunes el secretario de Gobernación, Gómez Mont, se trasladó al vecino estado de Tamaulipas, también frontera con Estados Unidos, y afectado también en las últimas semanas por la guerra entre Los Zetas y el cártel del Golfo, ex aliados hasta hace poco tiempo.
El fin de semana fueron despedidos 81 policías de la secretaria de Seguridad de Nuevo León por presuntamente proteger a integrantes de Los Zetas, aunque no se ha confirmado su participación en los bloqueos, según el secretario de Seguridad estatal.
Desde el comienzo de las obstrucciones viales han sido ejecutadas 30 personas en Nuevo León, incluidos los dos estudiantes que fueron enterrados este lunes, reportaron autoridades estatales.
El titular de Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia, considera que en la estrategia federal contra el narcotráfico hay descoordinación.
Destacó «la necesidad de una mayor coordinación, capacitación y, sobre todo, de una mayor estrategia en la lucha contra la delincuencia que evite victimizar a la sociedad y sobre todo que inocentes sufran daños o consecuencias», dijo Plascencia al referirse a los estudiantes abatidos por el fuego cruzado.
Los militares que ya estaban desplazados en Monterrey forman parte de un operativo nacional contra el narcotráfico, cuyas pugnas internas han dejado un saldo de más de 15.000 muertos en los últimos tres años, a pesar de la movilización de más de 50.000 soldados en todo el país.