RÍO DE JANEIRO/EFE
La construcción de un mundo más justo y equilibrado requiere una lucha frontal contra la pobreza y un nuevo modelo de gobernanza global, dijo hoy el vicepresidente tercero del Gobierno español, Manuel Chaves, al intervenir en la inauguración del V Foro Urbano Mundial de la ONU.
Chaves subrayó que un mundo más equitativo, más democrático y más respetuoso de los derechos humanos «requiere ineludiblemente aumentar la intensidad, la calidad y la coherencia de la lucha por la erradicación de la pobreza en el mundo, especialmente en los países menos desarrollados».
Para el vicepresidente, ese objetivo exige no sólo «renovada voluntad política» sino también la «movilización y la asignación de nuevos recursos».
En ese sentido, Chaves recordó que el Gobierno español trabaja por el fortalecimiento de la asistencia a los países en desarrollo para ayudarlos a disminuir sus índices de pobreza y alcanzar así los Objetivos del Milenio de la ONU, una meta que, dijo, «aún estamos lejos de alcanzar».
«España tiene un firme compromiso con ese objetivo democrático y solidario, compromiso demostrado en los hechos y que nos ha llevado a que, por primera vez, la cooperación al desarrollo haya sido incluida como una prioridad durante la Presidencia rotatoria de la Unión Europea que España ejerce en este semestre», anotó.
En la apertura del V Foro Urbano Mundial, que hasta el próximo viernes debatirá los desafíos de las grandes ciudades, con énfasis en las desigualdades crecientes y el recrudecimiento de la pobreza en urbes cada vez más vastas, también intervinieron los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Uganda, Yoweri Museveni.
Chaves señaló además que es fundamental dotar de una vivienda adecuada a los habitantes del planeta.
Llamó la atención especialmente para la situación de quienes viven en las ciudades, núcleos en los que hay «grandes concentraciones de renta y poder», pero también «importantes bolsas de pobreza, segregación social, desigualdad, discriminación, injusticia e insostenibilidad».
«Más de la mitad de la humanidad reside en zonas urbanas y aún más lo harán en el futuro, ya que la estimación es que el 75% de la población mundial sea urbana en 2050, lo que se traduce en que las ciudades ganan cada vez mayor protagonismo», explicó.
El vicepresidente considera que la creciente urbanización mundial puede ser una aliada en la lucha contra las desigualdades sociales pues, si se orienta de la manera adecuada, puede ayudar a crear «condiciones para un desarrollo humano equilibrado y sostenible», pero si no, se convierte en «un oscuro objeto de deseo para los especuladores».
Chaves anotó además que para caminar hacia un mundo más justo en lo social es necesario trabajar también por un nuevo modelo de gobernanza, ya que la crisis mundial mostró la interdependencia global y la importancia de dar una respuesta colectiva, no unilateral, a los problemas comunes.
«No se trata sólo de ordenar adecuadamente los flujos de capital o de lograr una mayor estabilidad macroeconómica, sino también de hacer frente a retos tan importantes como conseguir un comercio internacional más justo; avanzar en la lucha contra la pobreza y las enfermedades y en la extensión de los derechos humanos; prevenir las crisis alimentarias; combatir eficazmente el cambio climático; alcanzar una cooperación energética mundial», manifestó.
Chaves reiteró la posición del Gobierno español, de «defensa del multilateralismo, la cooperación y la responsabilidad como los pilares centrales de cualquier diseño económico y político global».
Por esas razones abogó por una reforma profunda de las instituciones internacionales «para hacerlas más útiles, más eficaces y más democráticas».
Destacó la necesidad de mejorar las acciones de prevención y respuesta a desastres naturales como el terremoto de Haití, para reducir la vulnerabilidad de los asentamientos humanos.