Medios de comunicación de larguito. El fuerte cordón policial que acompañó a Roberto Rivas al parlamento lo mantuvo alejado de los periodistas. LA PRENSA/ B. PICADO

Roberto Rivas defiende su “burbuja de acero”

El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, defendió ayer la “burbuja de acero” compuesta por agentes de la Policía Nacional y trabajadores del Poder Electoral que lo acompañó el miércoles al parlamento, quienes lo mantuvieron alejado de los periodistas durante una audiencia que efectuó una Comisión Especial Constitucional.

El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, defendió ayer la “burbuja de acero” compuesta por agentes de la Policía Nacional y trabajadores del Poder Electoral que lo acompañó el miércoles al parlamento, quienes lo mantuvieron alejado de los periodistas durante una audiencia que efectuó una Comisión Especial Constitucional.

En declaraciones que brindó ayer, vía telefónica, al programa Danilo Lacayo en Vivo, del Canal de Noticias de Nicaragua (CDNN), Rivas manifestó que tiene derecho a la protección policial y argumentó que los empleados del CSE lo acompañaron por voluntad propia.

“¿Por qué la Policía? Bueno, vos sabés que nosotros por la Ley 228, hay una obligación de seguridad personal de dar protección a los presidentes de los poderes del Estado. Estamos dentro de un proceso electoral, con mucha mayor razón todos los magistrados deben estar en estos momentos protegidos por la seguridad personal de la Policía y entiendo que la Asamblea Nacional tiene también un equipo de seguridad personal, y dada la avalancha de periodistas que había, me imagino que tal vez eso fue la mala impresión que se causó”, dijo Rivas.

De acuerdo con los diputados José Pallais, Ramón González y Víctor Hugo Tinoco, el magistrado Rivas fue quien ordenó arbitrariamente a la seguridad de la Policía Nacional en el parlamento prohibir la entrada de los periodistas al edificio de las comisiones parlamentarias cuando iba a ser recibido por los miembros de la Comisión Especial.

Ayer Rivas alegó que todo fue “una mala impresión”.

Durante su llamada telefónica de 22 minutos al programa televisivo, Rivas sostuvo que cuando deje de ser funcionario del Estado transitará en las vías públicas como “una persona común y corriente”.

“¿Qué va a hacer Roberto Rivas el día que la Policía no esté al lado de él? Pues voy a andar como andás vos en la calle, Danilo, sencillamente así, como un ciudadano común y corriente; yo no tengo porqué bajar la frente, mi frente va a andar en alto siempre, porque bajo mi dirección, bajo mi conducción, en los procesos electorales se ha respetado la voluntad popular”, aseveró Rivas.

El magistrado se mostró molesto porque el diputado Pallais accedió a grabar su comparecencia ante la Comisión Especial, en la cual Rivas impidió el acceso a los periodistas.

“Quiero que sepás que las publicaciones que aparecen en LA PRENSA y El Nuevo Diario fueron de la manera más antiética, emitida por un diputado de origen leonés, que una vez que terminé mi comparecencia se salió a entregar la grabadora a uno de los periodistas. Yo no sé cómo pueden hablar de honestidad y de ética este tipo de diputados”, dijo Rivas.

Pallais cuestionó a Rivas por temer al periodismo y hasta exigió que las audiencias de la Comisión Especial sean públicas.

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