CORRESPONSAL/ CARAZO
Pañales desechables, papel higiénico, productos para el aseo personal y para la limpieza del Hogar de Ancianos Horizonte ubicado en San Marcos, Carazo, son parte de los artículos que en este momento está necesitando la administración del centro para poder brindar un ambiente limpio y agradable a los ancianitos, que por diversas circunstancias llegan a pasar su vejez ahí.
Necesitan cloro, desinfectantes de piso, detergente, entre otros.
La administradora del centro, Albertina Guevara, dijo que los abuelitos muy a menudo y específicamente los que padecen de incontinencia urinaria, están usando pañales y para tal efecto es que requieren los desechables, pues no tienen el suficiente recurso humano que esté lavando los de tela.
URGE MANTENERLOS EN AMBIENTE HIGIÉNICO
A la vez urgen los artículos para la limpieza del Hogar, ya que muchos de los ancianitos escupen y tiran la basura al piso, se orinan o defecan sin ninguna mala intención y por ello es que se hace más que útil todo lo que ayude a mantener un ambiente agradable para ellos, para quienes trabajan ahí y para los visitantes.
Por medio de la ayuda económica que brindan mensualmente o de manera ocasional algunos familiares de los abuelitos o personas donantes del Hogar, es que se logra comprar parte de los alimentos que se consumen.
Así mismo, Guevara afirma que desde hace unos meses están recibiendo granos básicos de manera mensual por parte del Gobierno central, pero que aún así carecen del complemento.
ABANDONADOS POR EL MINSA
Para velar por la salud de los ancianos tienen contacto con médicos voluntarios de San Marcos, a quienes les llaman.
La administradora del centro lamenta que han perdido el contacto con las autoridades de salud del municipio, con quienes trabajaban bien por años, pero actualmente desde hace un año ya no les asisten, por lo que en casos mayores pasan directamente al hospital de Jinotepe.
En el Hogar hay 19 ancianos de San Marcos, Diriamba y Managua. Tienen nueve cuartos para tres o cuatro personas por habitación y en cada uno hay baño e inodoro.
El personal que ahí labora son ocho personas, quienes reciben un pago simbólico por sus servicios.
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