Como un “tema sumamente delicado” calificó el general en retiro, Hugo Torres, la información de que en Venezuela, miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entrenan a un grupo de hondureños para que desde territorio nicaragüense impulsen acciones para desestabilizar al Gobierno del hondureño Porfirio Lobo.
Aunque no quiso profundizar sobre esa situación, por la “gravedad” de la misma, desestimó que el Ejército de Nicaragua o la Policía Nacional permitan la instalación de grupos irregulares, sobre todo extranjeros.
“(Si están) operando al margen de la ley dentro de Nicaragua, tienen que ser perseguidos, tienen que ser combatidos inmediatamente por las fuerzas policiales y por las fuerzas militares”, destacó Torres.
El general en retiro enfatizó que las fuerzas de seguridad deben actuar, aun en el hipotético caso de la instalación de un grupo irregular y que tengan el respaldo del presidente Daniel Ortega.
“Aunque cuenten con el aval de San Pedro, si son grupos irregulares, tienen que ser combatidos de inmediato y puestos a la orden de los jueces”, insistió.
La periodista venezolana Marianella Salazar informó que de acuerdo a versiones vertidas por inteligencia, 22 hondureños son entrenados en Venezuela por las FARC y que se trasladarían a Nicaragua para impulsar, desde territorio nacional, acciones contra la actual administración de Lobo.
El ex ministro de Defensa, Avil Ramírez, espera que el presidente Ortega no cometa los mismos errores de los ochenta. “Ortega no puede cometer la misma torpeza, donde Nicaragua fue una plataforma para atacar al Gobierno de El Salvador a través del Frente Farabundo Martí (FMLN), ni tampoco desestabilizar a Guatemala, con la URNG, como hizo en los años ochenta, si Ortega comete ese error, sería volver a la desestabilización de gobiernos legítimos en Centroamérica”, observó Ramírez.
Insistió en que los únicos que pueden ejercer labores de seguridad pública y defensa de la soberanía son la Policía Nacional y el Ejército, además que la Constitución establece que no se debe permitir la presencia en el país de fuerzas regulares o irregulares, mucho menos para violar la soberanía de otros países.
Extraoficialmente se conoció que Miguel Cuéllar, jefe del Estado Mayor de Honduras, fue el agregado militar de ese país en Nicaragua, por lo que las relaciones entre ambas instancias militares “son muy buenas”.
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