La censura a medios de información independientes, como LA PRENSA y El Nuevo Diario —a cuyos periodistas con frecuencia se les prohíbe o se les impide el acceso a los actos oficiales y a las sedes de las instituciones de gobierno—, constituye una flagrante violación a la Constitución Política de la República y a la Ley de Acceso a la Información Pública, que está vigente desde junio de 2007 y de la cual sus promotores y legisladores se enorgullecen de que es la mejor de Centroamérica. Pero sólo en el papel.
Ahora ya no es sólo la información pública estrictamente nacional, la que se le está negando a un gran sector de los nicaragüenses —si no es que a la mayoría de la población— al impedir que los principales medios de comunicación independientes cubran las actividades gubernamentales de interés nacional. La censura informativa del régimen de Daniel Ortega se ha extendido hasta los actos públicos de donaciones y firmas de acuerdos de cooperación externa con Nicaragua. Tal fue el caso que ocurrió el martes de la semana pasada, 9 de marzo corriente, cuando no se permitió el ingreso de los periodistas de LA PRENSA y El Nuevo Diario a una ceremonia pública organizada por el Ministerio de Salud (Minsa), para anunciar la primera jornada de vacunación contra la influenza humana, que cuenta con el apoyo del gobierno de Estados Unidos de Norteamérica y por eso estaba presente en la actividad su Embajador en Nicaragua, el señor Robert Callahan.
Pero ése no ha sido el único caso. Se conoce que a los representantes diplomáticos de los países democráticos que cooperan con Nicaragua, les molesta esta forma de censura informativa que practica el régimen de Daniel Ortega, la que además los afecta a ellos directamente. Los donantes quieren y necesitan que se divulguen sus donaciones lo más ampliamente que sea posible, sobre todo en los medios independientes que son los de mayor cobertura y los que tienen credibilidad en la sociedad nicaragüense. Además, lo que reportan los medios oficialistas sobre la cooperación externa en general y las donaciones en particular, es manipulado y convertido en material de propaganda del gobierno y personalmente del presidente y su consorte.
De manera que a la inconformidad de los diplomáticos extranjeros porque las donaciones de sus países, pueblos y gobiernos son manipuladas con mezquinos propósitos de propaganda política, se suma la molestia porque en los actos en los que se firman los acuerdos de cooperación o se entregan las donaciones, no se permite la cobertura de los medios de comunicación independientes, siendo que una de las condiciones primordiales de la cooperación internacional es precisamente la transparencia, que incluye la amplia e irrestricta divulgación.
“Sin transparencia informativa por parte de los gobiernos, la ayuda internacional no puede ser efectiva y la corrupción seguirá existiendo. La población de los países en desarrollo no será responsable de su futuro mientras no tenga acceso a la información”, ha dicho la señora Helen Darbishire, directora ejecutiva de Acces Info Europe, organización internacional de derechos humanos que promueve y protege el derecho de acceso a la información en Europa y el mundo. Y la transparencia informativa no sólo es el control de la administración y ejecución de los programas de cooperación, sino que incluye la garantía de que los ciudadanos puedan recibir toda la información veraz y creíble que sea posible, a través de los medios de comunicación libres e independientes.
No sabemos si las representaciones diplomáticas extranjeras, las cuales son perjudicadas por la censura de prensa que el régimen de Daniel Ortega está imponiendo a los medios de comunicación independientes, han protestado de manera formal y oficial por este abuso de poder y violación a las normas de transparencia de la cooperación internacional. Pero si no lo han hecho deberían hacerlo sin demora, no sólo lamentarlo en privado o en público.
Las embajadas de los países que cooperan con Nicaragua deberían poner como condición indispensable, que no se impida la presencia de los medios de comunicación independientes en los actos de firmas de acuerdos de cooperación y entrega de donaciones de cualquier clase. O por lo menos deberían hacer conferencias de prensa con los medios independientes, por separado de los actos oficiales censurados en los que participan los representantes del gobierno, para que puedan informar de manera amplia y efectiva sobre los montos, términos y demás aspectos de la cooperación de sus pueblos y gobiernos con el pueblo de Nicaragua.
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