CORRESPONSAL/ MATAGALPA
En busca de la identidad materna, Guisela Dorn, una nicaragüense-alemana de 70 años, permanece en la norteña ciudad de Matagalpa, esperanzada en que alguien pueda darle referencias sobre su madre biológica, a quien nunca conoció.
Casi nada sabe Dorn sobre la mujer —de presunto origen matagalpino— que la trajo al mundo el 14 de diciembre de 1940 en la ciudad de León, tras una relación extramatrimonial de su padre, Otto, un alemán que tres años antes había llegado al país.
En fluido español, doña Guisela dice que su padre llegó de Alemania a León, donde trabajó en una tienda identificada entonces como Ernesto Cirker y Compañía, vecina a la estación de trenes. En esa ciudad occidental, en 1937, el hombre se casó con la también alemana Kathe.
Un año después, Otto Dorn se convirtió en socio de una sucursal de la tienda en Matagalpa, cerca de la actual Residencia Episcopal.
Con su esposa, Otto Dorn procreó a Hans (1938) y Bárbara (1939), quienes nacieron en León; sin embargo, doña Guisela sospecha que su padre “encontró a su verdadero amor en Matagalpa” y que ella nació de esa relación extramatrimonial. Sin embargo, fue criada como hija de Khate.
En noviembre de 1941, el Gobierno de Nicaragua declaró la guerra a Alemania y de inmediato mandó a arrestar a los alemanes, italianos y japoneses que residían en el país.
La familia Dorn también fue arrestada y luego deportada hacia Estados Unidos, donde estuvieron en un campo de detención para luego ser deportada a Suecia y finalmente a Alemania, donde Otto y Kathe Dorn procrearon a su última hija, Mónica, quien nació en 1948 y murió siendo joven en un accidente de tránsito.
Doña Gisela recuerda que, mientras crecía, “siempre me sentí diferente a mis hermanos principalmente en el carácter: yo era más suelta, más abierta, como más latina”.
Menciona que, además, todos en su familia tenían sangre de tipo AB, sin embargo, ella es del tipo O.
Tal vez por eso, dice doña Guisela, “la esposa de mi padre siempre me olvidó”, indicando que ésta mostró permanente preferencia por sus otros hijos. En cambio, “mi padre siempre me defendía”.
El mes pasado, Guisela Dorn llegó a Matagalpa para seguir la búsqueda de sus raíces maternas. Con la esperanza de conocerlas, pretende regresar el 14 de este mes a Alemania.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 B