Tres vidas podrían perderse a raíz del accidente ocurrido en el kilómetro 18 carretera a Masaya cuando un niño de cinco años identificado como Melquisedec López Romero murió de forma instantánea.
Su madre se encuentra en estado crítico y podría perder al bebé que lleva en su vientre con 3 meses de gestación.
El trágico hecho ocurrió cuando el menor cruzaba la carretera junto con su madre, quien diariamente lo llevaba a la escuela.
María Magdalena Romero López, de 24 años, madre del ahora fallecido se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Roberto Calderón, donde los médicos luchan por salvarle la vida.
Ambas víctimas fueron arrolladas por una motocicleta color azul, conducida por Carlos Almanza, de 29 años, quien resultó lesionado en la pierna y brazo al momento del encontronazo.
Los hechos ocurrieron a las 7:50 de la mañana de ayer cuando Melquisedec se dirigía a la escuela custodiado por su mamá, pero el motorizado viajaba a exceso de velocidad y aparentemente sin tener precaución.
Yamir de Jesús Mercado, vecino de Romero y testigo clave de los hechos, relató que el niño junto con su madre iban tomados de las manos para cruzar la carretera y tomar el bus que los llevaría al kilómetro 17, donde está ubicada la escuela Salomón de la Selva, sitio en que el pequeño Melquisedec cursaba el primer grado de primaria.
Según Mercado, el conductor viajaba a 110 kilómetros por hora y se llevó a su paso al niño, catapultándolo, para luego impactar contra la mujer, la que fue lanzada a unos cuantos metros desde donde yacía el cuerpecito de su primogénito.
Hasta en horas del cierre de esta edición se conoció que la señora presentaba un trauma craneal severo, es decir fracturas múltiples en la cabeza que la pueden dejar en condiciones difíciles.
“Yo miré que los carriles estaban vacíos a esa hora, pero el motorizado iba como alma que se la llevaba el mismo diablo y mató al niño”, dijo uno de los testigos.
Mercado aseguró que cuando el motorizado quedó en el piso, lo primero que hizo fue preguntar por el niño en un tono desesperado, pero segundos después quedó desmayado en el piso. Familiares del conductor también se presentaron al lugar desesperados por conocer el estado del joven, a quien la Policía investigará después que se recupere en un hospital capitalino.
INVESTIGAN
La Policía dijo que el conductor de la moto viajaba en el carril derecho, donde estaban madre e hijo esperando cruzarse, lo que es una violación a la ley de tránsito porque el carril izquierdo es el que debe usarse cuando la velocidad es alta.
Además que en dicha carretera la velocidad permitida es de 80 kilómetros por hora para no perder visibilidad y poder prevenir mayores desgracias.
No obstante, la Policía realizará una serie de pruebas al conductor de la moto, en especial la que determinará si el joven viajaba en estado de ebriedad o bajo los efectos de cualquier otra sustancia que le haya alterado el sistema nervioso a la hora del infortunio.
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