ROMA/AFP
El gobierno italiano adoptó este lunes un proyecto de ley anticorrupción tras la racha de escándalos que obligaron a renunciar al senador de ultraderecha del partido gobernante Nicola Di Girolamo por sus vínculos con una banda especializada en reciclaje y fraude fiscal.
El proyecto de ley fue aprobado por el Consejo de Ministros y prevé un mayor control de las administraciones locales así como el endurecimiento de las penas y sobre todo prohíbe la elección en el Parlamento de personas condenadas por corrupción.
La medida impide presentar por una duración de cinco años a los candidatos en las listas electorales para el Parlamento que hayan sido condenados por corrupción.
El proyecto, que contiene 11 artículos, fue elaborado por el ministerio de Justicia y del Interior con la colaboración con la Función Pública.
Según datos difundidos en febrero por el Tribunal de Cuentas, la corrupción en Italia aumentó en un 229% en 2009 y constituye «una patología grave».
«Queremos que sea claro que robar es algo grave y robar a la administración pública aún más», afirmó el ministro de Justicia, Angelo Alfano, quien recordó que el proyecto de ley fue redactado a pedido del primer ministro Silvio Berlusconi, quien a su vez está siendo indagado por corrupción.
Varios miembros de la mayoría de gobierno de centro-derecha están siendo indagados por malversación de dinero público e inclusive el mismo Berlusconi está siendo procesado por sobornar a un abogado inglés para la apertura de cuentas bancarias a nombre de su holding, Fininvest, en paraísos fiscales.
El proceso al primer ministro fue postergado hasta el 26 de marzo tras una serie de complejas decisiones judiciales.
Este lunes presentó su renuncia el senador de derecha Nicola Di Girolamo, elegido — según las acusaciones de la justicia– gracias a los votos recogidos por la mafia calabresa en Alemania como representante de los italianos que emigraron a ese país.