El silencio de los cómplices

Apenas un día después de que todos los jefes de Estado y de Gobierno de los países latinoamericanos y del Caribe, excepto el de Honduras, tanto los autoritarios y violadores de los derechos humanos como los que son demócratas, se abrazaban en el balneario mexicano de Cancún con el dictador comunista de Cuba, Raúl Castro, y le declaraban su admiración, en un hospital de La Habana moría el preso político cubano Orlando Zapata Tamayo, al cabo de una huelga de hambre que mantuvo durante 86 días consecutivos.

Zapata Tamayo, un humilde obrero de la construcción y fontanero —y negro para más señas de humildad, pero también de bravura, como la del héroe Antonio Maceo— murió oficialmente como consecuencia de la huelga de hambre que declaró en protesta contra las violaciones a los derechos humanos más elementales de él mismo y de todos los más de doscientos presos políticos que hay actualmente en Cuba. Pero en realidad Zapata Tamayo fue asesinado por el régimen comunista de La Habana. De manera que la sangre de este mártir de la libertad cae sobre la cabeza de sus asesinos y además salpica a los cómplices de los dictadores comunistas de la isla cautiva, que aplauden sus crímenes o los avalan con su silencio, esos que se abrazan con Raúl Castro y van a Cuba a fotografiarse con la momia viviente de La Habana.

Orlando Zapata Tamayo era miembro del movimiento opositor cívico Alternativa Republicana. Fue encarcelado en marzo de 2003 y condenado a 3 años de prisión, pero los esbirros judiciales de la dictadura castrista incrementaron su pena hasta 36 años, para castigar su ejemplar rebeldía e incansables demandas de respeto a sus derechos humanos y los de sus compañeros de cautiverio.

Zapata Tamayo se declaró en huelga de hambre el 3 de diciembre del año pasado, después que en octubre de 2009 había sido brutalmente golpeado en la cabeza por los guardianes de la prisión provincial de Holguín. Aquella golpiza le provocó un hematoma en el cerebro, por lo cual fue llevado a un hospital donde lo mal operaron. Después Zapata Tamayo fue trasladado a una prisión de régimen más duro contra los presos, denominada Kilo 8 de Camaguey, donde se declaró en huelga de hambre. Allí el director de la prisión, mayor Filiberto Hernández, ordenó que lo encerraran en un agujero y le negaran el agua, que era lo único que consumía, con la obvia y malvada intención de que sufriera un grave daño en los riñones. El cual, junto con el hematoma mal operado en la cabeza le causaría la muerte en el corto plazo, como en efecto sucedió. Después de enfermarse gravemente, a mediados de enero, Zapata Tamayo fue trasladado al Hospital Amalia Simoni, de la ciudad de Camagüey, y de allí lo llevaron finalmente al Hospital Hermanos Ameijeiras, de La Habana, donde para alegría de sus sádicos verdugos murió el martes 23 de febrero.

Sólo dos días antes, el 21 de febrero, 50 presos políticos cubanos le habían pedido al presidente brasileño Lula da Silva, por medio de una carta, que intercediera ante Fidel y Raúl Castro por la salvación de la vida de Zapata Tamayo, en la visita que haría en los días siguientes a Cuba. Pero fue en vano. Ni a Lula ni a ningún otro gobernante latinoamericano y del Caribe, sean de izquierda o de derecha, salvo alguna excepción luminosa como la del presidente costarricense, les interesa la suerte de los más de doscientos presos políticos que hay en Cuba en las más infames condiciones que cabe imaginar, ni les preocupan las masivas y brutales violaciones a los derechos humanos en la isla, ni les importó que Orlando Zapata Tamayo se muriera en las cárceles o los hospitales de la dictadura castrista.

No obstante, es alentador saber que en Europa y Estados Unidos la muerte o más bien el asesinato de Orlando Zapata Tamayo ha levantado una fuerte ola de indignación y de protesta. Y esperamos que ésta se extienda a Nuestra América, como llamó a Latinoamérica y el Caribe el apóstol cubano de la libertad, José Martí, quien si ahora viviera estaría preso en las cárceles de Fidel y Raúl Castro, o ya hubiera muerto como tantos miles de patriotas que han sido víctimas del totalitarismo comunista.

Que descanse en paz —y por fin en libertad— Orlando Zapata Tamayo, seguro de que sus compañeros y amigos no descansarán ni un instante en su lucha heroica por la libertad.

COMENTARIOS

  1. b arana
    Hace 17 años

    donde esta lula donde esta la presidenta de argentina o donde esta el padre de paraguay que andaban hablando tanto de los hondurenos manada de ladrones es lo que son.

  2. Jose Turcios
    Hace 17 años

    Muy buen articulo. Bien escrito. Le felicito

  3. lrompeconos
    Hace 17 años

    Esta lenguaje usado por este supuesto editorial fue escrito por un gusano cubano. Es muy similar a todas las estupideces que lei y escuche cuando vivi en la gusanera por un corto tiempo. Senores editores sean originales no anden como loras repitiendo sandeces.

  4. Alejandro
    Hace 17 años

    MAS ALENTADOR HUBIESE SIDO SI ESTADOS UNIDOS LEVANTARA ESA OLA PARA SABER QUIENES FUERON LOS ASESINOS DE JOHN F. KENNEDY, ESE SI FUE UN ASESINATO BIEN PREPARADO, OJO ES AHI DONDE DEBERIAN DE ENFOCARCE…

  5. FRANCISCO
    Hace 17 años

    No hay tirano que dure cien años, ni pueblo que lo resista, la muerte de miles de cubanos pesa sobre los hombros de quienes la provocan, es por eso que a Fidel le quedan pocos días ya su conciencia ya no puede con las muertes que ha provocado a lo largo de su extensa dictadura, pronto se reuniá si con su padre eterno SATANAS.

  6. fernando
    Hace 17 años

    ¡Como se nota que no tienen nada de que acusar al gobierno cubano en materia de derechos humanos y respeto a los prisioneros comunes,que tienen que aferrarse como sanguijuelas a casos como este!. Este pasquín siempre se hace eco de lo que diga el departamento de estado de E.U. aunque se hace de la vista gorda ante el asesinato de negros a manos de la policía de EU y de las torturas (admitidas por el propio gobierno) en Guantánamo, Abu Ghirab y sus cárceles secretas regadas por el mundo.

  7. roberto
    Hace 17 años

    Comentario como el del blogger «Irompeconos» no son mejore ni peores que las declaraciones del los Castro , cuando a manera de burla y para que los aplaudan el resto de los gobernantes Latinoamericanos y del Caribe, dicen a los cuatro vientos que no hay presos politicos en Cuba. Que estos individuos son presos comunes o criminales que estan solo atentandndo contra las estructuras sociales y gubernamentales del pais. (Pagados por los intereses del Imperio). Que descaro e ignominia

  8. Al Pan, Pan; y al Vino, Vino.
    Hace 17 años

    Donde esta La Manada de Oportunistas-Leninistas?

  9. Reina
    Hace 17 años

    Ya que hay comentarios tan diversos les puedo decir que no tengo ningun color politico, pero una muerte, del bando que sea, siempre debe ser respetada. Marti, que era mas antimperialista que todos nosotros juntos y que tenia una inteligencia que no le cabia en la cabeza, dijo dos frases:
    «cuando no se tiene el valor de sacrificarse, al menos se debe tener el pudor de callarse ante los que se sacrifican»
    «cuando hay muchos hombres sin honor hay hombres que llevan en si el honor de muchos hombre

  10. victor manuel
    Hace 17 años

    Fernando: No hay mas ciego que el que no quiere ver!!!!
    La dictadura comunista de Cuba es lo mas vergonzoso del mundo!
    Fidel se eternizo en el poder, mando a cienes de miles al paredon y le robo la libertad y los derechos humanos al pueblo.
    Estas tan ciego que no puedes ver eso?

  11. Marcos
    Hace 17 años

    La verdad es que estos maricones que se llaman comunistas son todos unos cobardes si es sierto que tienen huvos pues demuestrenlo pero cuando meten a la carcel a una persona solamente porque no creen en sus ideas de gobernar eso es ser cobarde de verdad, pero asi a como murio el maricon del Che asi va a morir los Castros y despues le sigue el trompudo chaveta ect ect.Gracias

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