Mientras los diputados “premiaron” con una ley de moratoria a unos 10 mil deudores, que conforman el movimiento conocido como los No Pago, por otro lado castigó a unas 60 mil personas que no podrán acceder este año a nuevos créditos.
Cada año el sistema de microfinanzas incorporaba a unos 60 mil clientes a su cartera crediticia que actualmente alcanza las 300 mil personas, estimó ayer el presidente de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), Julio Flores.
Flores aseguró que lo más preocupante es que los proveedores financieros internacionales desde ahora analizan las medidas a seguir tras la aprobación de la Ley de Moratoria.
Flores aseguró que mantendrá el financiamiento a aquellos clientes (es la inmensa mayoría) que tienen limpio su récord crediticio y que ya han venido trabajando con ellos.
“Vamos a continuar atendiéndolos en función de sus necesidades y de las posibilidades financieras de cada una de las microfinancieras”, recalcó.
Ese financiamiento dependerá de la decisión de los fondeadores internacionales si continúan aportando divisas para Nicaragua. “Los proveedores internacionales están cada vez más nerviosos y observan que cada vez más el riesgo país va en incremento”, precisó.
A inicio de la semana pasada, la Asamblea Nacional, con 87 votos a favor, aprobó una ley de moratoria que ordena a las microfinancieras reestructurar en un plazo de 120 días las deudas de los productores y comerciantes con una tasa de interés del 16 por ciento. También manda suspender los embargos y juicios.
Esa medida ha provocado la preocupación de diversos sectores, incluidos los organismos de financiamiento internacional como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
US$$100 MILLONES EN VEREMOS
Las microfinancieras también evalúan la posibilidad de reducir drásticamente cerca de 100 millones de dólares que tenían previstos este año para financiar la siembra agrícola correspondiente al 2010-2011, cuyo ciclo también está amenazado por la sequía.
“Esto no ayuda a que los recursos regresen y entonces si nosotros tenemos una previsión de cien millones de dólares (para la siembra), eso se puede reducir sensible”, apuntó.
Además de no ampliar su cartera crediticia, otros cien mil microempresarios del campo y la ciudad verían limitadas sus posibilidades de conseguir nuevos créditos de las microfinancieras.
Flores aseguró que la ley fue aprobada en momentos en que entre enero y febrero ya habían reestructurado las deudas de unos 600 clientes que integraban ese movimiento de morosos con tasas similares a la que se estableció en la polémica ley que fue de un 16 por ciento.
UPANIC PREOCUPADA
El presidente de la Unión de Productores Agropecuario de Nicaragua (Upanic), Manuel Álvarez, se mostró ayer preocupado por las restricciones al financiamiento para al sector dado a que en mayo arrancará la siembra de primera.
Álvarez aseguró que los 2,400 millones de córdobas contemplados en el Banco Produzcamos serán insuficientes para atender a la inmensa mayoría de los productores del país.
El líder gremial demandó a las autoridades resolver lo más pronto posible la situación de inestabilidad que la ley está provocando en el Sistema Financiero Nacional para que la cosecha de este año no sea afectada.
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