Sollozos y abrazos fue la reacción de satisfacción de familiares de Francisco Ríos Munguía, al escuchar que el juez Octavio Rothschuh declaró culpable a los tres procesados por su muerte.
Los inculpados podrían purgar penas de 25 y 30 años de cárcel y serían sentenciados el próximo viernes.
Los procesados que ayer en juicio técnico, en el Juzgado Séptimo, fueron declarados culpables por asesinato y robo agravado, son José Ángel Blandino Balladares, de 26 años; Edwin Antonio Mendoza, de 36 y Byron Enrique Ramos, de 26.
Ríos Munguía fue localizado sin vida la mañana del domingo 22 de noviembre, de la empresa Nabisco Cristal cinco cuadras al norte. El cuerpo presentaba varias puñaladas y las manos y pies atados con los cordones de sus zapatos.
Según la acusación, el 21 de noviembre a las 10:00 de la mañana la víctima se presentó a su trabajo en Plaza Las Américas, donde se desempeñaba como operario de juegos mecánicos.
A las 10:30 p.m. salió en compañía de Yaria Brenes Brand y de un tío político de nombre Marvin José Velásquez Guardado, quien también trabaja en ese lugar.
Ríos Munguía se separó de sus parientes y luego detuvo un taxi en la parada de Montefresco, en el costado sur del centro comercial. El vehículo era conducido por Blandino, según la acusación.
El taxi era color verde, marca Daewoo, placas M 05946, y Ríos Munguía pidió que lo llevara a la Rotonda La Virgen.
Blandino se dirigió a los semáforos del cruce de Villa Progreso, donde realizó un giro hacia el norte, y después de dos cuadras sus otros dos cómplices abordaron el vehículo y cometieron el asalto y asesinato.
EVIDENCIAS
La víctima fue despojada de una cadena de plata, un celular, zapatos deportivos, pero no así de un par de anillos que llevaba en una de sus manos
El dictamen del Instituto de Medicina Legal indica que la muerte del joven se debió a una hemorragia masiva del miembro inferior derecho, por lesiones múltiples de la arteria y la vena femoral, producidas por arma blanca.
La Policía ocupó la navaja utilizada por los delincuentes, zapatos con machas de sangre, el automóvil usado para cometer el crimen, dos punzones y vestimenta de los malhechores.
En el barrio Jorge Dimitrov ocuparon el taxi propiedad de Byron Ramos.
La familia del joven asesinado recibió con alegría el fallo del judicial.
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