Por Alonso Chamorro Argeñal
En mi presentación ante la comisión especial de la Asamblea Nacional que me entrevistó como candidato propuesto por la sociedad civil (Movimiento por Nicaragua), y apoyado por la Bancada Democrática Nicaragüense y la del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), para ocupar la posición de miembro del Consejo Superior de la Contraloría General de la República, les comenté a los honorables diputados que yo estoy muy interesado en ocupar dicho cargo, porque quiero hacer un aporte importante y diferente a mi país con una visión de Nación y de una forma ponderada, profesional y creativa de hacer política, según mi punto de vista.
Les expliqué que nunca he pertenecido a ningún partido político, que no tengo compromiso con nadie más que el de servir a mi país, como lo he tenido durante toda mi vida, primeramente en la lucha contra Somoza, luego cuando fui alfabetizador en El Coral, Chontales, después como Embajador de Nicaragua en España, Rotario, Patrono del Padre Fabreto en España y primordialmente como empresario, habiendo sido por 3 años consecutivos Presidente del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (INDE).
La mayoría de estas actividades las he desarrollado de forma voluntaria sin recibir nada a cambio, sólo con el propósito de contribuir a mejorar nuestra querida Nicaragua.
Les planteé a los honorables diputados que yo no creo que a ningún ser humano consciente no le importe destruir, despilfarrar o mal usar los bienes y recursos del Estado. Pienso que esto sucede porque hay inconsciencia o ignorancia sobre el efecto que esto tiene sobre el futuro de la nación, principalmente sobre los sectores de más escasos recursos económicos, que es la mayoría de la población.
Combinando mi preparación, como master de INCAE, con mi experiencia y mi creatividad, pienso que la Contraloría, además de sus funciones naturales de fiscalizar el uso de los bienes públicos, bien podría lanzar una campaña en los entes estatales para la buena utilización, cuido y manejo de los bienes y recursos del Estado, que son proveídos por los ciudadanos y cuyo objetivo es el bienestar de todos los nicaragüenses, o sea para el bien común, principalmente el de los más desposeídos.
No es que vamos a cambiar todo de la noche a la mañana, pero debemos empezar algún día, y ese DIA debe ser AHORA. Mañana será muy tarde.
En mi experiencia como empresario, he aprendido que la parte técnica, la capacitación y la formación son importantes. Ésta es la forma, pero el fondo es aún más importante y el individuo es todavía más importante. Ése es el fondo: un cambio de actitud, el aporte de cada uno, una nueva forma de pensar y hacer las cosas. No es necesario que confrontemos, es mejor que convenzamos, es importante concienciar a la gente para que cada uno sea factor de cambio y las realidades de nuestro entorno comiencen a mejorar.
No me interesa meterme en política partidista. Quiero hacer política de una forma nueva, sana, saludable para todos. Al final los mayores beneficiados serán los más desposeídos y así todos saldremos ganando, pues habrá paz verdadera y podremos producir más, trabajar más, pagar más impuestos y estos se reinvertirán nuevamente en el país, para el bienestar de todos.
Pienso que no todo es tan malo como se cree, ni tampoco tan bueno como aparenta. Por eso mismo debemos trabajar a conciencia y pensando en los demás, para CAMBIAR y mejorar las cosas.
El autor es empresario y fundador de la editorial Universidad para Todos.
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