Muere desangrado por una puñalada

De una herida en la yugular falleció Jairo Manuel Lizano Suárez, de 32 años, la noche del miércoles, cuando realizaba su trabajo anunciando la llegada de los buses hasta la terminal del barrio Villa Venezuela.

De una herida en la yugular falleció Jairo Manuel Lizano Suárez, de 32 años, la noche del miércoles, cuando realizaba su trabajo anunciando la llegada de los buses hasta la terminal del barrio Villa Venezuela.

Los hechos ocurrieron a las 7:45 de la noche de ese miércoles cuando la víctima bajó de una de las unidades de transporte colectivo frente a una venta de tortilla, ubicada de la zapatería Sandak del Mercado Iván Montenegro una cuadra y media al sur.

Según testigos que presenciaron el homicidio, el muchacho intentó defender a una señora que vendía tortillas en esa parada, a quien los dos antisociales se le acercaron para arrebatarle el dinero.

El ahora occiso al observar la injusticia quiso interponerse al asalto, pero uno de los delincuentes sacó la bayoneta con la que propinó la herida mortal.

Otra de las versiones de las vecinas del ahora fallecido es que el joven tenía antiguas rencillas con un grupo de sujetos peligrosos del lugar, quienes le tenían envidia por su comportamiento.

Los delincuentes también intentaron robarle los lentes que éste llevaba puestos al momento de la discusión, pero no lo lograron, porque varios ciudadanos salieron al rescate de la víctima, quien yacía en el suelo totalmente desangrado.

El cuerpo de Jairo Lizano fue trasladado en horas de la tarde de ayer a su tierra natal, Matagalpa, donde sería sepultado por sus familiares, quienes estaban consternados por la trágica situación.

Mientras tanto la Policía de la Delegación Seis mediante una intensa búsqueda dio con la captura de los dos sujetos, quienes serán puestos a la orden del juez por los delitos de homicidio, robo con violencia y robo con intimidación.

SALIDA

Pobladores del barrio Villa Venezuela piden a las autoridades policiales que exista mayor resguardo en la zona, porque no es la primera vez que alguien muere en manos de delincuentes, quienes en lo único que piensan es quitarle la vida a personas inocentes.

Uno de los temores de los afectados por los grupos delincuenciales de la zona es que éstos queden libres después de ser capturados por la Policía, porque pueden llevar a cabo una serie de represalias contra las familias.

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