CHILE/ EFE
El trío de pop mexicano Reik cautivó este martes con un repertorio de sus grandes baladas al público del Festival de la Canción de Viña del Mar, que abucheó a la también mexicana Anahí.
Poco después de las diez y media de la noche del miércoles se apagaban las luces del anfiteatro la Quinta Vergara y los gritos de unos adolescentes entregados recibían a los mexicanos Reik, que pisaban este escenario por primera vez.
No consiguieron llevarse la gaviota, el máximo galardón que el público puede otorgar a un artista, pero Reik no vuelve a casa con las manos vacías, sino con dos antorchas y sobre todo con el recuerdo de un anfiteatro entregado que no dejó de corear sus baladas ni un minuto en la hora que duró el recital.
No puede decir lo mismo la mexicana Anahí, que también debutaba este martes en el certamen de Viña del Mar.
Su turno llegó a las doce, cuando apareció del interior de una especie de huevo blanco colocado en medio del escenario.
“Wow, a mí me habían dicho que estar aquí parado se sentía muy cañón, pero se quedaron muy cortitos porque se siente algo muy fuerte”, dijo la artista mientras, boquiabierta ante el imponente graderío de la Quinta Vergara, se secaba las lágrimas.
No le faltaron ni ganas ni empeño, pero el tema que eligió para abrir su recital no pareció gustar demasiado, y la joven artista de 26 años tuvo que recurrir a una canción de RBD, el grupo que la llevó a la fama, para que el graderío empezara a animarse.
A temas de RDB como Échale , le siguieron otros de su primer disco como solista, Mi delirio .
La también candidata a reina del certamen, título al que optan otra decena de mujeres, la mayoría de ellas procedentes del mundo de la farándula, no ocultó la felicidad de estar por primera vez en la Quinta Vergara.
Quizás para celebrarlo decidió hacer un cambio de vestuario en el que sustituyó un vestido dorado corto por un modelo de novia, con velo incluido.
Fue entonces cuando entonó su última canción, en la que la joven simuló morir desangrada al borde del escenario dejando entrever dos cuchillos que llevaba “clavados” en la espalda.
Anahí resucitó, pero el público no quiso una última canción y lo dejó claro con un fuerte abucheo.
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