Hasta hace unos días, las preocupaciones de Léster Loáisiga giraban sobre la formación de equipos infantiles y la búsqueda de campeonatos locales. Ahora lo han situado como mánager de Chinandega en Primera División y, después de doce juegos, la transición ha sido un éxito. Su equipo ha ganado diez de esos partidos y se ha vuelto una sensación.
Aun cuando jugó en dos temporadas con la tropa naranjera en el beisbol superior, toda la experiencia de Loáisiga como mentor estaba circunscrita a las pequeñas ligas. Y la verdad, no lo hizo mal. Participó en tres campeonatos nacionales y se adjudicó el título dos veces. En el otro, fue segundo lugar. Pero eso fue sólo una arista para ser escogido.
- Chinandega tiene como abridores a Jioder Palacios, Luis Luna, Wilbert Betancourt y Jorge Narváez, más Isidro Pantoja, Pedro Reyes y Boanerges Espinoza en el bullpen. Excepto Espinoza, los demás no son caracterizados, pero han sostenido al equipo.
En una liga así pareja, es más notoria la incidencia de los mánagers y, a decir verdad, Léster Loáisiga ha realizado un buen trabajo, pero lo esencial será lo que haga ahora y será interesante ver cómo “torea” los momentos difíciles en la tropa chinandegana.
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“Quien sugiere mi nombre ante la directiva de Chinandega es Harlan Galeano. Lo hizo porque me conoce bien y sugirió la necesidad de un cambio, es decir, que se optara por alguien joven. Además, yo he tratado de ser serio en mi trabajo y me gusta basar mis relaciones en el respeto”, dice Loáisiga, de 33 años e ingeniero industrial de profesión.
Pero para tener éxito como timonel en el beisbol probablemente se requiere más que seriedad y respeto. Ganar es lo básico. Y Loáisiga ha encontrado la fórmula para hacerlo a lo inmediato, aunque está consciente de que difícilmente su equipo mantendrá ese ritmo y que también vendrán días duros, esos en los que las derrotas se vienen una tras la otra.
“Primero, debo reconocer que este inicio es algo que nadie esperaba, ni nosotros. Aun cuando soy un firme creyente en que este equipo es muy capaz, sé que ése es un ritmo asombroso. También sé que vendrán días difíciles como en todos los ámbitos de la vida, y ahí, pues, tendré que demostrar el carácter”, sostiene el más joven mentor de la liga.
Loáisiga afirma que no está asustado con la responsabilidad que le han asignado, pero admite que cuando le dieron la noticia de que había sido propuesto como mánager no pudo dormir en los siguientes dos días. Y más tiempo aún le tomó convencer a Alina, su esposa, para aceptar el reto, porque ello implicaba dejar su negocio en Chinandega.
“He estado vinculado al beisbol desde hace varios años. Sé cómo funcionan las cosas cuando sos jugador y el dirigir en el beisbol infantil te da otra perspectiva. Pero tomé este reto porque deseo aprender. Tengo la mente abierta a las sugerencias y hay gente que me ayuda, como Alfonso Catín, quien es mi mano derecha”, señala el mentor.
Para Léster, la clave en el equipo chinandegano ha sido la unidad entre todo el plantel. Hay un compromiso de todos por sacar adelante el conjunto y eso se comenzó a notar desde el despegue de los entrenamientos, sobre todo con los más veteranos como Juan Oviedo, y más adelante, Boanerges Espinoza, quienes han sido muy colaboradores.
“Cada integrante del equipo es importante, pero obviamente los más veteranos tienen la experiencia y si ofrecen un buen ejemplo a los demás, vamos a mejorar todos. Si vos te fijás, en el staff de pitcheo no tenemos brazos famosos, pero hay gente con disposición y eso nos ha permitido ganar en este inicio”, aseguró el mánager de Chinandega.


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