Montevideo/EFE
Un intenso aguacero golpeó hoy Montevideo por sorpresa e inundó varias partes del centro de la ciudad, sin causar daños graves ni heridos de consideración.
La tromba de agua se desató en horas de la tarde, cuando la mayoría de los ciudadanos se aprestaba para regresar a sus hogares y las oficinas y comercios cerraban sus puertas.
Pese a que el cielo había estado cubierto durante todo el día, nadie esperaba la intensidad de la lluvia, que por casi media hora cayó con una intensidad tal que apenas se podía ver más allá de un par de metros.
La lluvia llegó acompañada de un fuerte viento que derribó varios árboles.
En pocos minutos, las calles cercanas al puerto y al río quedaron anegadas y la presión del agua hizo saltar la tapa de varias alcantarillas.
Varios vehículos quedaron aislados por el agua y fueron arrastrados por la corriente, mientras los ciudadanos pugnaban por cruzar las calles, convertidas en ríos, donde el agua llegaba a la altura de la rodilla.
Poco después, la lluvia cesó tan rápido como había venido y la ciudad recobró la normalidad sin mayores problemas.