San Salvador/ACAN-EFE
Jorge Torres Orellana, que es buscado por Interpol por dirigir una red internacional de trata de blancas y al parecer relacionado con los estadounidenses que intentaron llevarse a 33 niños de Haití, se declaró dispuesto a entregarse en El Salvador si le garantizan su integridad.
«Estoy preparando una súper defensa y estoy dispuesto a entregarme a El Salvador si me garantizan mi integridad física y un proceso justo», declaró Torres Orellana en una entrevista vía telefónica con el diario El Mundo, editado en San Salvador.
El sujeto, que confesó no ser salvadoreño y que gestionó a través de un abogado sus documentos como nacional, negó que dirigiera una red que reclutaba mujeres en Centroamérica y el Caribe para explotarlas en la prostitución tras ofrecerles trabajo como modelos.
«Aunque he tenido un pasado dudoso, nunca en mi vida he estado envuelto nada que ver con prostitución, nunca en mi vida he tenido que ver con muchas de las cosas de las que se me acusa», insistió, al indicar que se encuentra en Centroamérica, sin precisar el país.
Dijo tener «todos los documentos» y «50 testigos» para probar su inocencia.
Interpol anunció el pasado 13 de febrero una «alerta roja» contra Torres Orellana, de 32 años, tras una demanda de las autoridades salvadoreñas para capturarlo con fines de extradición.
Explicó que hay dos maneras para que se entregue al país centroamericano:
«Una de ellas que El Salvador reclame mi extradición y yo me entrego a las autoridades una vez que ellos hagan todo el proceso, o que El Salvador haga un tipo de nota y haga garantía de que mi integridad física va a ser conservada».
Sobre el caso de los ciudadanos estadounidenses que intentaron sacar de Haití a 33 niños sin tener autorización, aseguró no estar involucrado con ellos.
«Cuando pasó lo que pasó me sentí tocado, arriesgué mi vida, les llevé medicina, les llevé comida, les llevé ropa y les busqué todas las evidencias para demostrarle al mundo que ellos eran inocentes», detalló.
Aclaró que no se hizo pasar como abogado, sino que actuó como «consejero, una persona que habla por ellos».
«Les busqué dos abogados, nunca en mi vida me presenté delante de ningún abogado diciendo que soy abogado, para asesorar y ayudar a las personas no hay que tener título, solamente cuando se para en el estrado sí», agregó y aseguró que conoce de leyes porque estudió derecho.