BOGOTÁ/AFP
El gobierno de Colombia ha dado las condiciones para facilitar la entrega de dos militares en poder de la guerrilla FARC, a los que los guerrilleros prometieron liberar en abril de 2009, aseguró este martes el ministro de la Defensa, Gabriel Silva.
«Si la Cruz Roja Internacional nos avisa hoy, o mañana, que ya está lista la operación, estamos con todos los ajustes necesarios, con todas las condiciones para que se produzca (la liberación) con la mayor seguridad», dijo Silva a periodistas luego de una reunión sobre el tema en Bogotá.
El gobierno hará todo lo necesario para que FARC cumpla con la liberación, agregó. La guerrilla no puede seguir «jugando con la vida y la libertad de nuestros hombres», subrayó.
«Queremos a nuestros hombres con nosotros y la fuerza pública se compromete con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a dar todas las garantías y facilitar que la operación se pueda realizar», aseguró el ministro.
Silva se reunió con el delegado del CICR en Colombia, Christopher Beney, con quien dialogó acerca del tipo de garantías y procedimientos que se deben poner en marcha para permitir la entrega de secuestrados sin ningún tipo de contratiempos.
«Para dar total transparencia a la actuación del Ministerio de Defensa, se pidió al CICR el protocolo de la entrega por escrito, para que no haya espacio a versiones de supuestos incumplimientos por parte de la Fuerza Pública o del gobierno», dijo.
El viernes pasado la senadora opositora Piedad Córdoba, que a pedido de FARC actúa como facilitadora en la liberación de los dos rehenes, había señalado que el hecho se podría concretar en los próximos días, luego de que se acordaran los protocolos de seguridad que exigen los rebeldes.
La legisladora aseguró que Brasil suministrará la logística del operativo para recibir a los dos rehenes, el sargento del Ejército Pablo Moncayo -que lleva 12 años en cautiverio- y el soldado Josué Daniel Calvo.
La guerrilla FARC prometió su liberación desde abril de 2009, pero recién ahora se dan pasos para realizarla.
FARC -la guerrilla más antigua de Colombia, con un estimado oficial de 7.500 hombres- mantiene en su poder a 24 militares y policías, que plantea intercambiar por 500 de sus guerrilleros presos.