Corresponsal/Jinotega
Su mamá lo abandonó cuando tenía cinco años y aunque ella vive a escasos seis kilómetros de Jinotega, no lo visita, ni lo oye, pero él un día quisiera verla. También quiere triunfar. Ahora tiene 10 años cumplidos, es campeón infantil de boxeo con 10 victorias y dos derrotas, pitcher estelar del equipo Los Tigres de Jinotega en la liga de béisbol infantil, canta con pistas, está grabando ya su primer CD y quiera grabar un video clip de éste. Tiene muchas cosas por hacer.
Róger Iván Peralta Meza es su nombre de pila y artísticamente se le conoce como “El Niño de los Sueños”.
Su papá, Róger Francisco Peralta González, se gana la vida como cadete de taxi. Él es padre y madre del pequeño que cursa quinto grado en la escuela Villa La Cruz. Le lava y plancha la ropa, prepara la comida. Él vive para su hijo y el niño vive para su papá.
Esta historia no es sacada de ninguna novela, es de la vida real. Don Róger, de 40 años, perdió el pie derecho en un combate durante la guerra fraticida de los años ochenta. Eso ocurrió en El Jiquelite, Pantasma, el 6 de julio de 1987.
Este hombre no tiene vicios y dice hacer cualquier esfuerzo para que su hijo salga adelante, pero nunca “robar o hacer cosas ilícitas”.
Ellos, la familia Peralta, no tienen casa dónde vivir y alquilan un cuarto humilde en la casa de Nicolás González, en el barrio, Germán Pomares, en la periferia noroeste de Jinotega. Ahí comparten servicios sanitarios y cocina, a cambio de la paga de 250 córdobas mensuales.
Aunque este hombre, retirado del Ejército Popular Sandinista (EPS) recibe beneficios como lisiado de guerra, la suma que recibe es apenas una pensión de 1, 800 córdobas mensuales.
EL Papá trabaja de las 6 a.m. a las 10 de la noche.
El niño, es disciplinado y obediente. Cuando no está en clases, se queda solo. Dos caninos, el Guau Guau, un hermoso salchicha cruzado con pastor alemán, y Kira, una perra lobo que es una fiera, se encargan de no dejar entrar a nadie ajeno al cuarto donde viven. Mañana y tarde los canes cuidan al Niño de Los Sueños.
El pequeño Róger, el Niño de Los Sueños, quiere triunfar en la vida para ayudar a otros niños que tienen menos oportunidades que él, los niños de la calle.
“Ya colgué los guantes en el boxeo y aunque era bueno y tenía futuro en ese deporte, golpear a mis semejantes y verlos caer no me gustó y es una de las razones por las que digo que ya me retiré, no tirando la toalla, sino saliendo por la puerta grande”, dice el niño, mostrando su trofeo de campeón infantil, obtenido el año recién concluido. El padre observa atento al menor.
Róger Iván es el menor de tres hermanos nacidos del matrimonio entre Róger Francisco Peralta González y una mujer de iniciales C.M.M., quien un día se fue de la casa. Abandonó sus dos hijas mayores y este pequeño que tenía entonces 5 años.
Maité, la hermana mayor de los tres, ya está casada y su otra hermana, Karen Gisselle Peralta Meza, tiene 13 años y vive con su abuela paterna en una comunidad rural del departamento de Jinotega.
Apartado ya del boxeo, ahora el niño divide su ajustado tiempo entre los estudios y otro deporte: el beisbol.
Ahora es pitcher estelar de Los Tigres de Jinotega, y ya se ha apuntado dos victorias, sin derrotas. Pero en verdad su principal pasión es cantar.
“Mamita linda tu me dejaste/ Tan solo y triste sin tu amor/ Has maldecido tu mi niñez/ Porque te fuiste el día de ayer / Mamita linda siempre te esperaré/ Para cantarte siempre con mi corazón/ Para que te acuerdes que tienes un hijo/ Abandonado sin tu amor”, reza una estrofa de la canción que el Niño de los Sueños dedica a su madre.
Canciones románticas, al medio ambiente, de rechazo a las drogas y alusivas a los niños trabajadores de la calle, se agrupan en una colección de doce canciones grabadas en su primer CD.
“Me costó mil dólares, me tuve que bolsear yo para costear ese primer disco, hace cinco años, porque en todos lados donde salí a pedir apoyo en Jinotega, me cerraron las puertas”, recuerda el padre.
Optimista, espera no le cierren de nuevo las puertas, pues “la segunda grabación la queremos hacer tipo video clip, proyectando tanta belleza escénica de este departamento”, apunta don Róger Francisco, quien revela que “se querían llevar a México a mi niño, pero sólo a él, y que cantara como si fuera de allá, igual que para Costa Rica, pero ni yo ni el niño queremos eso porque somos nicaragüenses y aquí queremos vivir, cantar y proyectar lo nuestro”.
Las canciones las componen a dúo con ayuda de su papá, que además lamenta que les hayan cortado un viaje artístico a Venezuela. “En el fondo debe ser porque en nuestras canciones hay críticas a gobernantes”, sostiene.
Para muestra un botón:
“Quince años tenía Membreño/ Cuando empezó a trabajar/ Él se montaba en los buses / y en los taxis también/ El tenía mucho talento para pedir un peso/ Regálame un peso, papito, que Dios te va a bendecir/ me encanta este nuevo ritmo/ de un niño de la calle/ él trabaja en la Cootrán/ vive trepando buses/ pero hay que dolor me da al verlo tan chiquitito/ Escuchen señores del Gobierno/ lo que es este movimiento/ por culpa del abandono que vivimos los niños/ Amigo cooperante/ te invito a que nos visites/ antes de dar tu aporte a nuestro país/ Mi pueblo es muy bonito/ y yo lo anduve rodando/ pero hay niños valientes exponiéndose al peligro y la explotación”.
Al preguntarle a Róger Iván, con cuál de sus pasatiempos se queda, si como boxeador, beisbolista, estudiante o cantante; sin pensarla dos veces el niño que viste camisa naranja con la leyenda “Tigres” en el pecho y una manopla en su mano izquierda, responde: “Me gustan las cuatro cosas. Quiero seguir estudiando y llegar a ser un buen cantante, es mi meta, para ayudar a los niños de la calle”. b
NO A LAS DROGAS
Otra de sus canciones contra las drogas, hace un llamado a todas aquellas personas que conocen a alguien que tenga algún tipo de adicción. “Si tú lo estás viendo/ algo tú puedes hacer”, dice parte del estribillo. b
CIERRAN ESCUELITA DE BOXEO
Róger Iván y su padre esperan que la pesadilla de la niñez de nuestro país deje ser realidad y en vez de exponerse en las calles, el gobierno le dé a los niños oportunidad de estudiar, salir adelante y desarrollarse como artistas. Róger, padre, le duele que el secretario político del FSLN en San Rafael del Norte, Modesto Herrera, haya cerrado la escuelita de boxeo, que a la vez les servía de habitación. Fue por eso que los Peralta se vieron obligados a emigrar a Jinotega.
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