Aunque la Fiscalía pidió 87 años de cárcel para un cubano-americano, hallado culpable por cuatro delitos, el reo sólo podrá cumplir 30 años de prisión, según las leyes nicaragüenses.
En el juicio que finalizó a las 9:00 de la noche del pasado jueves, la juez Sexto Distrito Penal de Juicio, Ingrid Lazo, en su fallo declaró culpable al gringo Roberto Monzón por los delitos de crimen organizado, violación agravada en perjuicio de su hijastra, explotación sexual en la modalidad de pornografía infantil contra seis menores de edad y trata de persona.
- La juez Ingrid Lazo programó la lectura de la sentencia para el próximo 19 de febrero.
En el caso de Carlos Cervantes, éste fue condenado en otro juicio por pornografía infantil, después que a inicios del año pasado se le halló material porno, donde aparecían menores de edad en poses eróticas. El hecho ocurrió en el barrio El Rodeo, cerca del Aeropuerto Internacional de Managua.
Durante el juicio la fiscal Alicia Solís detalló que los reos Roberto Monzón, Nuria Villafuerte y Carlos Cervantes, ingresaron a Nicaragua procedentes de Costa Rica, por el puesto fronterizo de Peñas Blancas, el 5 de octubre de 2009.
Manifestó que los procesados se trasladaron al país porque los costos de operación son más baratos.
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La fiscal Alicia Solís, en el debate de la pena, solicitó contra el extranjero 6 años de cárcel por crimen organizado, 15 años de prisión por la violación en perjuicio de la hijastra, 12 años por trata de persona y 54 años por explotación sexual en la modalidad de pornografía infantil en perjuicio de las seis menores de edad.
En el caso del reo Carlos Martín Cervantes, la representante del Ministerio Público solicitó 6 años de cárcel para éste, hallado culpable por el delito de crimen organizado y 11 años por trata de personas.
En el caso de la procesada Adriana Pérez, la juez sólo la halló culpable por el delito de explotación sexual en la modalidad de pornografía infantil y la Fiscal solicitó para ésta la pena de 16 años de cárcel.
Para la costarricense Nuria Villafuerte, cónyuge del gringo Roberto Monzón, la juez Lazo la encontró culpable por el delito de explotación sexual y la fiscal Solís solicitó para ésta 54 años de cárcel.
HECHOS
Según la Fiscalía, el cubano Monzón y su mujer, la tica Villafuerte, explotaron a seis chavalas de manera sexual y con fines comerciales, entre abril y octubre del año pasado.
Los reos reclutaban menores de edad y las llevaban a una vivienda ubicada en residencial Ticomo, sector del kilómetro 10 de la Carretera Sur, donde las filmaban en ropa interior, poses eróticas y después subían los vídeos a la internet y los vendían.
Los actos ilícitos los descubrió la Policía del Distrito Tres, el pasado 5 de octubre, en horas de la noche, después que la madre de una de las víctimas denunció en la Policía que su hija había desaparecido.
Cuando una patrulla se apareció en la vivienda que alquilaba el gringo y la tica Villafuerte, hallaron a la menor de edad y en el allanamiento del local la Policía encontró material pornográfico, entre ellos 70 vídeos, donde parecían menores de edad que eran inducidas por los imputados a realizarse tocamientos y actos de índole sexual.
En el caso de Monzón y Cervantes, éstos eran los que tenían una red dedicada a la pornografía infantil de manera organizada para distribuir el material erótico al extranjero con fines comerciales, según se detalla en las pruebas que presentó la Fiscalía durante el juicio.
En el caso de la nicaragüense Adriana Pérez sólo fue encontrada culpable del delito de explotación sexual, al quedar demostrado que ésta reclutó a dos de las menores que han sido víctimas de esta red.
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