LONDRES/EFE
Numerosas figuras del mundo de la moda lamentaron la muerte del diseñador británico Alexander McQueen, que, según confirmó un portavoz de su firma, falleció ayer en horas de la mañana en su domicilio londinense en un aparente suicidio.
McQueen, de 40 años, falleció en vísperas de la celebración de la Semana de la Moda de Londres y sólo once días después de la muerte de su madre.
Artistas como Lady GaGa y Rihanna vestían los diseños de McQueen, amigo de la modelo Kate Moss, que expresó su pesar y transmitió sus condolencias a la familia a través de su representante.
La actriz Helena Bonham Carter, cuyo marido, Tim Burton, colaboró con McQueen en algunos de sus diseños, declaró que “es horrible que alguien esté tan devastado por la muerte de su madre”.
McQueen hizo público el fallecimiento de su madre a través de su página de Twitter, en la que dejó escrito: “¡But life must go on!” (pero la vida debe continuar).
El domingo el diseñador escribía, a través de esta red social, que había pasado una semana “jodidamente horrible”, agradecía el apoyo de sus amigos y afirma: “De alguna manera tengo que reponerme”.
El diseñador, conocido en sus comienzos como el “hooligan” de la moda inglesa por su pelo rapado y sus botas de estilo militar, se caracterizaba por la extravagancia de sus diseños y presentaciones, como la recreación de un naufragio para presentar su colección de 2003 o de una partida de ajedrez con figuras humanas en la de 2005.
Según varios medios de comunicación británicos, el conocido diseñador se habría suicidado, al igual que hizo hace tres años su buena amiga e icono de la moda británica Isabella Blow, quien le ayudó a lanzar su carrera.
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