Por Elízabeth Romero
Representantes de organizaciones defensoras de los derechos humanos y de las mujeres se pronunciaron hoy contra la posición del Estado de Nicaragua ante el consejo de Naciones Unidas, en relación al tema del aborto terapéutico, luego que la ministra de Gobernación Ana Isabel Morales aseveró que éste es utilizado en el país como un método de planificación familiar por lo cual ese derecho no será restituido.
La posición de la representación del Estado de Nicaragua fue expresada al momento que Morales rindió su informe en la evaluación del Examen Periódico Universal, el pasado lunes ante la ONU en Ginebra, Suiza.
Fátima Millón, de la Red de Mujeres Contra la Violencia, pidió que el gobierno se retracte y calificó de “argumentos falsos”, la posición del Estado a través de su representante, la ministra Morales.
Wendy Flores, por el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) manifestó que las razones para la restitución del aborto terapéutico que han estado demandando diferentes organizaciones que integran el Grupo Estratégico en el país, son las mismas que los comités de derechos humanos de la ONU exigen cumplir al Estado de Nicaragua: cuando la vida de la mujer están en peligro, por malformación congénitas incompatibles a la vida humana y en casos de violación o incesto.
El aborto terapéutico es una indicación médica y decidir que la soberanía del Estado pasa por encima de los derechos humanos de la mujeres es violentar a todos los nicaragüenses, afirmó la funcionaria del Cenidh.
Flores manifestó que también la Corte Suprema de Justicia nicaragüense ha estado violentando el derecho a la justicia, al retardar una sentencia anunciada desde abril del año pasado en el caso de los recursos que por inconstitucionalidad introdujeron ante esa instancia diversas organizaciones de mujeres y de derechos humanos.